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Washington quiere acercarse
a Brasilia. Según reconoció el pasado jueves el secretario de Comercio
de EEUU Carlos Gutiérrez, "EEUU y Brasil necesitan una alianza comercial",
para contrarrestar el aparentemente imparable avance de China en la región.
Tras el fracaso
de EEUU de crear una zona de libre comercio con el continente sudamericano, Gutiérrez
ve “muy importante” llegar a una unión comercial con Brasil.
Entre las razones para intensificar las relaciones entre ambos países está
el hecho de la importancia que está cobrando China en todos los sentidos
en el mercado internacional. “Hay que intentar convencer a Brasil de que
China es su mayor rival, no EEUU”, aclaró el secretario de Comercio. Gutiérrez
también afirmó que estos no eran tiempos “para estar divididos”.
Sin embargo, no va a tenerlo fácil para convencer a los empresarios brasileños
de que un pacto con EEUU les beneficiaría más que los lazos comerciales
que les unen ahora con China. Este
país ahora mismo importa enormes cantidades de soja y hierro brasileño.
De cualquier modo, la baza que jugará a favor del emisario estadounidense
es el hecho del precio de las importaciones chinas - a muy bajo coste -, que junto
al incremento del precio de la moneda brasileña, está perjudicando
gravemente la economía de otros países latinoamericanos. El
argumento del secretario de Comercio será el de hacer ver a China, no como
un mercado de 1.3 billones de personas al que poder vender las exportaciones,
sino “como un país de 1.3 billones de nuevos competidores”. Por
otro lado, Brasil se ha presentado como un país clave para fomentar las
relaciones comerciales de EEUU y el continente. Además, Estados Unidos
siempre ha tenido la intención de crear una zona libre de barreras en donde
fluya el libre comercio a lo largo y ancho de América. El
objetivo era abarcar a 34 países, desde Canadá hasta Chile, sin
embargo, desde hace varias décadas Cuba, y posteriormente Hugo Chávez
y ahora Evo Morales, además de las asociaciones comerciales paralelas a
los TLC que EEUU quería firmar (como el Mercosur, la CAN, etc...) han impedido
sus propósitos. La nueva
estrategia adoptada, a causa del triunfo en varios países de gobiernos
con un carácter bastante izquierdista y anti - estadounidense, es la de
convencer a naciones con un trato individual y ofrecerlas unos acuerdos que las
beneficien más de lo que se benefician aparentemente perteneciendo a las
asociaciones económicas continentales. Algunos
ejemplos ya se han dado con Uruguay y Paraguay, quienes se plantearon firmar un
TLC con EEUU, a pesar de la postura del resto de miembros del Mercosur, que se
mostraron en desacuerdo. Además,
Uruguay se encuentra en plena crisis con Argentina, por el tema de las “papeleras”
- las plantas de celulosa - instaladas en la zona fronteriza de Fray Bentos. También
en México, a pesar de la tensión creada por el tema de la inmigración,
tiene EEUU un gran aliado comercial. Sin
embargo, ahora, EEUU ha puesto todo su empeño en estrechar los lazos con
Brasil, pues lo ve, tal y como ha afirmado Gutiérrez, el secretario de
Comercio, “un país clave” para fomentar las relaciones comerciales
con Latinoamérica. De todos modos, y a pesar
de la intención de desplazar a China y ponerse en su lugar, EEUU no lo
va a tener fácil. |