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Una vez finalizados los comicios presidenciales
en Perú y con un presidente electo, Alan García,
continúa latente la lidia que ha enfrentado a las dos fuerzas
políticas predominantes de las elecciones peruanas: el
apoyo o no al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU. El acuerdo
comercial ha contado con el respaldo de la campaña electoral
de García, pero para su aprobación necesita del
beneplácito del nuevo Congreso, integrado en su mayoría
por el partido del nacionalista Ollanta Humala, férreo
opositor de tales conciertos económicos.
El día después de
hacerse pública la victoria de Alan García en las
elecciones presidenciales de Perú, la Confederación
General de Trabajadores (CGT), alineada políticamente con
ideas nacionalistas, ha declarado a Americaeconomica.com que exigirá
al nuevo presidente que paralice los trámites para el Tratado
de Libre Comercio (TLC) con EEUU. El acuerdo comercial todavía
ha de pasar por la aprobación del nuevo Congreso, integrado
mayoritariamente por el partido de Ollanta Humala.
Aunque Humala ha perdido la Presidencia,
su partido Unión por el Perú (UPP) desempeñará
un papel prominente en el Congreso, ya que consiguió en
las elecciones de abril 45 escaños en el Congreso conformado
por 120 puestos, superando al APRA de García, que obtuvo
36, y a fuerzas importantes de derecha. Así, la capacidad
de maniobra en el seno del Poder Legislativo dependerá
de las alianzas que cada partido consiga para hacer que la balanza
se oriente a su favor.
El todavía presidente de
Perú, Alejandro Toledo, viajó en abril a Washington
para la suscripción del Tratado de Libre Comercio con EEUU,
lo que algunos piensan que podría significar la base para
el auge económico de la nación andina, aunque sus
detractores aseguran que perjudicaría al sector agrícola
y al de salud.
Joaquín Gutiérrez,
secretario general adjunto de la CGT, ha afirmado a este diario
que la principal demanda del colectivo sindicalista es la revisión
del TLC con los norteamericanos, ya que considera que sectores
como el agrícola se verán afectados negativamente
por las negociaciones emanadas del acuerdo.
Gutiérrez señaló
que "los propagandistas del TLC (haciendo alusión
a Alejandro Toledo), no están preocupados de hacer negociaciones
con autoridad y autonomía. Las compensaciones no son suficientes
para los trabajadores". El portavoz añade que el nuevo
Gobierno de García tendrá la oportunidad de llevar
a cabo lo que no hizo su antecesor, Toledo: "hacer participar
a la población de Perú, con más consulta
y difusión".
Según el secretario, el
nuevo mandatario de Perú tendrá que demostrar que
ha cambiado, para que la confianza en su nueva Administración
aumente y este sería el momento. Alan García, ex
presidente de Perú (1985-1990), ha sido acusado por varios
sectores contrarios de "corrupto" debido a que su anterior
gestión dejó al país andino sumido en una
terrible crisis económica
Así, no es de extrañar
que el secretario general del APRA, Jorge del Castillo, haya afirmado
que el nuevo Gobierno electo no ha definido aún su posición
con respecto al TLC con EEUU. Del Castillo señaló
que el nuevo Ejecutivo está en "una etapa de definición",
sobre el polémico TLC entre Perú y EEUU que puso
en marcha el todavía presidente del país, Alejandro
Toledo. El secretario general del APRA explicó que ya "han
entregado la primera versión al Congreso", que se
encargará de estudiarlo.
No obstante, el representante del
partido liderado por Alan García ha señalado que
su política económica no estará dominada
por la actuación del Estado en ningún caso y que
el APRA abogará por una apertura al capital privado y extranjero
en Perú, según declaró a este medio.
Jorge del Castillo ha afirmado
que, en gereral, "la política económica seguirá
las pautas de continuidad al Gobierno de Toledo", invitando
a la inversión extranjera. El secretario aprista afirma
que tal invitación se regirá por "las reglas
de seguridad jurídica, para crear un clima de confianza
para aquellos empresarios foráneos que decidan invertir
en Perú".
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