Las
conversaciones sobre el aumento del precio del gas que Bolivia vende a Argentina
todavía no se han cerrado. No obstante, el presidente de la compañía
estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Jorge Alvarado,
ha afirmado que espera concluir en corto plazo la negociación con el país
austral. Esta semana, fuentes oficiales comunicaron que la responsabilidad de
llevar a cabo diálogos para alcanzar un acuerdo recaería sobre los
presidentes Evo Morales y Néstor Kirchner.
Entre
algunos de los ajustes del nuevo concierto sobre el gas filtrados a la prensa,
los mandatarios de Bolivia y Argentina, Morales y Kirchner, respectivamente, firmarán
una cláusula "de transparencia" que impida la reexportación
del recurso boliviano a Chile por parte de Argentina en el nuevo contrato entre
La Paz y Buenos Aires, que establecerá el valor de compraventa del combustible.
El ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés
Soliz Rada, informó de que, a petición del presidente de su país,
Evo Morales, se pondrá en contacto con su homólogo argentino, Julio
De Vido, para gestionar un futuro contacto entre ambos mandatarios para cerrar
la negociación del gas. Así, ellos firmarán los papeles,
pero los acuerdos y negociaciones correrán a cargo de los respectivos presidentes,
según Soliz. De esta forma, el ministro
De Vido llegará la próxima semana para concertar el resto de los
puntos que faltan en el acuerdo, según anunció Soliz Rada. El precio
del gas que Bolivia consiga sentará las bases para los tres puntos del
contrato: el precio del combustible desde la firma del contrato hasta fin de año;
el precio que regirá desde enero hasta la construcción del Gasoducto
al Noreste Argentino y el que se cobrará en el nuevo tubo, según
Europa Press. Hace unas semanas, Néstor
Kirchner, desató la polémica al sugerir que Chile se debía
integrar a las conversaciones con Bolivia con el objetivo de fijar el nuevo precio
del recurso, después de reconocer que el gas que compra Argentina a Bolivia
es reexportado a Chile. Bolivia tiene un
contrato de venta de gas a Argentina de 7,7 millones de metros cúbicos
diarios hasta fin de año. Su precio es actualizado con cierta periodicidad
y a conveniencia de las partes. El país andino quiere cobrar por su gas
a Argentina más de cinco dólares (3,9 euros) por millar de Unidades
Térmicas Británicas (BTU). Actualmente el precio es de 3,35 dólares
(unos 2,6 euros). Argentina ha sufrido desde
2003 una merma en su suministro de gas natural, lo que obligó al Gobierno
argentino a importar gas desde Bolivia y recortar los envíos a Chile. Ahora
debe afrontar la decisión del Gobierno boliviano de subir los precios a
los que exporta, un nuevo valor de compraventa que la Paz y Buenos Aires negociarán
la próxima semana. De este modo, la
subida del precio del combustible podría generar algún que otro
perjuicio a terceros, como es el caso de la población argentina. El Gobierno
de Kirchner ha tratado de tranquilizar a a sus ciudadanos al asegurar que el precio
del gas no se encarecerá en el consumo doméstico debido a un eventual
alza en el coste de la compra del combustible a Bolivia. El
ministro de Planificación argentino, Julio De Vido, ha asegurado que el
impacto de una eventual subida de las tarifas del crudo no afectará al
consumo doméstico debido al volumen de gas que Argentina importa de Bolivia
y porque la prioridad del Ejecutivo argentino es mantener la protección
de los hogares argentinos y la competitividad de la industria. |