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Año VII - Madrid, viernes 9 de junio de 2006
 
Reportaje
 
Continúan las conversaciones sobre la subida del gas boliviano que compra Argentina
 
Cuestión de precio

Lorena Alonso

 

Las conversaciones sobre el aumento del precio del gas que Bolivia vende a Argentina todavía no se han cerrado. No obstante, el presidente de la compañía estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Jorge Alvarado, ha afirmado que espera concluir en corto plazo la negociación con el país austral. Esta semana, fuentes oficiales comunicaron que la responsabilidad de llevar a cabo diálogos para alcanzar un acuerdo recaería sobre los presidentes Evo Morales y Néstor Kirchner.

Entre algunos de los ajustes del nuevo concierto sobre el gas filtrados a la prensa, los mandatarios de Bolivia y Argentina, Morales y Kirchner, respectivamente, firmarán una cláusula "de transparencia" que impida la reexportación del recurso boliviano a Chile por parte de Argentina en el nuevo contrato entre La Paz y Buenos Aires, que establecerá el valor de compraventa del combustible.

El ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, informó de que, a petición del presidente de su país, Evo Morales, se pondrá en contacto con su homólogo argentino, Julio De Vido, para gestionar un futuro contacto entre ambos mandatarios para cerrar la negociación del gas. Así, ellos firmarán los papeles, pero los acuerdos y negociaciones correrán a cargo de los respectivos presidentes, según Soliz.

De esta forma, el ministro De Vido llegará la próxima semana para concertar el resto de los puntos que faltan en el acuerdo, según anunció Soliz Rada. El precio del gas que Bolivia consiga sentará las bases para los tres puntos del contrato: el precio del combustible desde la firma del contrato hasta fin de año; el precio que regirá desde enero hasta la construcción del Gasoducto al Noreste Argentino y el que se cobrará en el nuevo tubo, según Europa Press.

Hace unas semanas, Néstor Kirchner, desató la polémica al sugerir que Chile se debía integrar a las conversaciones con Bolivia con el objetivo de fijar el nuevo precio del recurso, después de reconocer que el gas que compra Argentina a Bolivia es reexportado a Chile.

Bolivia tiene un contrato de venta de gas a Argentina de 7,7 millones de metros cúbicos diarios hasta fin de año. Su precio es actualizado con cierta periodicidad y a conveniencia de las partes. El país andino quiere cobrar por su gas a Argentina más de cinco dólares (3,9 euros) por millar de Unidades Térmicas Británicas (BTU). Actualmente el precio es de 3,35 dólares (unos 2,6 euros).

Argentina ha sufrido desde 2003 una merma en su suministro de gas natural, lo que obligó al Gobierno argentino a importar gas desde Bolivia y recortar los envíos a Chile. Ahora debe afrontar la decisión del Gobierno boliviano de subir los precios a los que exporta, un nuevo valor de compraventa que la Paz y Buenos Aires negociarán la próxima semana.

De este modo, la subida del precio del combustible podría generar algún que otro perjuicio a terceros, como es el caso de la población argentina. El Gobierno de Kirchner ha tratado de tranquilizar a a sus ciudadanos al asegurar que el precio del gas no se encarecerá en el consumo doméstico debido a un eventual alza en el coste de la compra del combustible a Bolivia.

El ministro de Planificación argentino, Julio De Vido, ha asegurado que el impacto de una eventual subida de las tarifas del crudo no afectará al consumo doméstico debido al volumen de gas que Argentina importa de Bolivia y porque la prioridad del Ejecutivo argentino es mantener la protección de los hogares argentinos y la competitividad de la industria.

 
 

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