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Durante esta semana, los candidatos presidenciales mexicanos de las elecciones del próximo 2 de julio han echado mano de todos sus recursos para hacerse valer públicamente: unos mediante un debate televisado y otros a golpe de nuevas propuestas de ley. Así, en la pugna mediática, Felipe Calderón y Andrés López Obrador, los dos líderes favoritos a la Presidencia mexicana, comenzaron a intercambiar críticas que subieron de tono durante el debate en TV.
Mientras,
el Partido de la Revolución Institucional de México (PRI), liderado
por el aspirante Roberto Madrazo, con mayoría en las Cámaras, ha
propuesto nacionalizar la principal compañía de telefonía
fija del país, Telmex lo que es considerado por los expertos como una estrategia electoral para
salir del tercer puesto al que han sido relegado.
Apenas
iniciado el debate, el candidato por el Partido Acción Nacional (PAN),
Calderón, calificó en reiteradas ocasiones de mentiroso a López
Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), por querer
involucrarlo en el polémico rescate bancario que que se produjo como consecuencia
de la crisis económica mexicana de 1994 a 1995. Obrador, por su parte,
arremetió contra su oponente al asegurar que uno de sus cuñados
obtuvo contratos discrecionales cuando el actual presidente, Vicente Fox, le nombró
secretario de Energía durante la primera mitad de su mandato. López
Obrador llamó a los ciudadanos a elegir un proyecto de nación que
implique un cambio en el actual modelo económico para terminar con los
privilegios de los que no pagan impuestos. Además, adelantó que,
si fuera elegido, convocaría a los representantes de las iglesias, los
empresarios y la sociedad civil a establecer un nuevo pacto social para México. Calderón
añadió que el 2 de julio se elegirá al presidente entre quienes
fomentan la unidad y quienes siembran el odio y la división entre los mexicanos,
en referencia a su principal adversario, y afirmó que él sería
un presidente que haría cumplir la ley, mientras que sus adversarios representan
la corrupción y la violencia. El aspirante
del PRI, Roberto Madrazo, tercero en las encuestas, se sumó a la propuesta
de Calderón e incluso propuso firmar algunos compromisos al término
del debate. Los tres principales candidatos
coincidieron en la necesidad de buscar un acuerdo migratorio con EEUU y acercar
nuevamente a México a los países de América Latina, después
de que Vicente Fox divergiera con varias naciones latinoamericanas por sus diferencias
en materia de libre comercio. Por su parte
el PRI , con mayoría en el Congreso y el Senado de la nación azteca,
ha propuesto esta semana nacionalizar Telmex, la principal compañía
de telefonía fija del país y propiedad del magnate mexicano Carlos
Slim. Según la diputada priísta Sofía Castro, es de “imperiosa
necesidad”, en un país en el que más del 50% de su población
se encuentra en condiciones de pobreza, devolver “una fuente de riqueza”
como es Telmex a manos de la nación. La
operadora de Slim, que controla el 90% de las líneas telefónicas
del país, registró durante el primer trimestre de 2006, un beneficio
neto de 697 millones de dólares (544 millones de euros), un 12,8% más
que en el mismo periodo del año pasado. Sin
embargo, algunos expertos consideran que la propuesta del PRI es una estrategia
para impulsar a su candidato presidencial, Roberto Madrazo, estancado en tercer
lugar en los sondeos de intención de voto, de cara a las elecciones presidenciales
y legislativas que se celebrarán en México el próximo 2 de
julio. Según el último sondeo
publicado por la consultora GEA-ISA, de realizarse hoy los comicios, el candidato
del gubernamental Partido de Accion Nacional (PAN), Felipe Calderón, obtendría
el 29% de los votos; el aspirante del Partido de la Revolución Democrática
(PRD), Andrés Manuel López Obrador el 17%, y Madrazo conseguiría
el 11% del respaldo popular. |