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El presidente de Brasil, Luiz Inácio
‘Lula’ da Silva, ha asegurado que Brasil será
una de las mayores potencias energéticas del mundo a partir
de los próximos años, cuando se ponga en marcha
la construcción de un polo petroquímico gigante,
cuyas obras concluirán en seis años y requerirán
una inversión de 6.500 millones de dólares (5.168
millones de euros).
El mandatario brasileño
ha indicado que Brasil sería el país de mayor producción
de energía renovable de la Tierra, y destacó la
importancia del proyecto en los planes brasileños de aprovechar
su vasto potencial agrícola para cubrir todas sus necesidades
energéticas, inclusive con combustibles no tradicionales,
y abrir márgenes para la exportación.
Las obras de construcción
del polo, que procesará 150.000 barriles diarios de petróleo
pesado producido en los campos submarinos de la costa de Río
de Janeiro, comenzarán en enero de 2007. Generará
empleo para unas 200.000 personas. El complejo industrial tendrá
además otros reflejos positivos en la economía brasileña,
pues permitirá procesar petróleo que hasta ahora
Brasil debe exportar, ya que sus refinerías no están
adecuadas para trabajar con crudos pesados.
Brasil se propone desarrollar la
producción de biocombustibles a partir de la caña
de azúcar y óleos vegetales y disminuir el uso de
gasolina en su parque automovilístico. Estos planes brasileños
encajan en su estrategia de independizarse energéticamente.
Este año, Brasil alcanzó la autosuficiencia en petróleo
después de 54 años de la fundación de Petrobras,
la petrolera estatal brasileña.
La petrolera estatal ya había
anunciado que va a aumentar la producción nacional de hidrocarburos
a finales del próximo año, después de que
Bolivia tomara el control de los activos de producción
y refino de Petrobras tras la nacionalización de hidrocarburos
del país andino. La compañía ha indicado
que aumentará la producción en cerca de 920.000
barriles equivalentes de petróleo al día tras desarrollar
sus nuevos proyectos.
Así, la producción
brasileña llegará a contar un promedio de dos millones
de barriles diarios en 2007, mientras que en el año 2005
esta cantidad era de 1,68 millones de barriles. La decisión
del presidente boliviano, Evo Morales, quellevó al Gobierno
de Brasil a buscar alternativas de aprovisionamiento, y a Petrobras
a modificar sus planes de inversión dentro del país
y en el extranjero, por ello Lula indicó que pretendía
establecer la autonomía energética del país.
Brasil recibe de Bolivia la mitad
del gas natural que consume. Petrobras, junto con sus socios,
destinará unos 16.300 millones de dólares (12.962
millones de euros) en proyectos energéticos los cuatro
próximos años. La compañía ha presentado
un plan al Consejo Nacional de Política Energética
de Brasil para aumentar a más del doble la producción
diaria de gas en el sudeste del país, hasta alcanzar los
40 millones de metros cúbicos a finales de 2008.
Petrobras espera incrementar en
360.000 barriles su capacidad diaria durante este año 2006.
El proyecto de Albacora Lest aportará 180.000 barriles;
Jubarte, 60.000; Piranema, 20.000; y la unidad de producción,
almacenamiento y descarga de Capixaba, 100.000 barriles. En 2007,
Cidade de Vitoria aportará 100.000 barriles, los dos proyectos
de Roncador sumarán 360.000 barriles y el proyecto de Espadarte
agregará 100.000 barriles.
Limar asperezas.
Los cancilleres brasileño y mexicano han debatido un posible
acercamiento de México al bloque aduanero Mercosur, y han
limado sus asperezas sobre la reforma del Consejo de Seguridad
de las Naciones Unidas. Luis Ernesto Derbez, secretario de Relaciones
Exteriores mexicano, ha asegurado que su país va a continuar
interesado en pertenecer al bloque, integrado por Brasil, Argentina,
Uruguay y Paraguay, y que cuenta con Venezuela en proceso de inclusión.
Derbez ha indicado que México
va a continuar participando de las reuniones del Mercosur en calidad
de observador y que seguirá empeñado, aunque el
proceso requiera varios años, en concluir un acuerdo comercial
con todos los miembros del bloque, un requisito necesario para
asociarse a ese bloque.
Tanto Dervez como su colega brasileño,
Celso Amorim, han discutido también el lento proceso de
reforma de la ONU, por el que Brasil espera obtener un asiento
permanente en el Consejo de Seguridad. Dervez indicó que
su país no se opone a que Brasil ocupe un asiento permanente,
pero siempre que lo haga en representación de la región
y sujeto a la elección de la misma.
El Consejo de Seguridad de la ONU
está actualmente integrado por cinco miembros permanentes
-China, EEUU, Rusia, Francia y Gran Bretaña- con derecho
a veto y 10 rotativos.
Elecciones. Ya
se conoce el nombre del que será el rival de Lula en caso
de que vuelva a presentarse a las próximas elecciones de
Brasil, que se celebrarán el próximo mes de octubre.
Se trata del ex gobernador del Estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin,
que se ha convertido en el candidato a la Presidencia de Brasil,
del mayor partido de oposición, Partido de la Social Democracia
Brasileña (PSDB).
Alckmin fue designado en marzo
como candidato presidencial del PSDB después de que José
Serra, alcalde de Sao Paulo, retirara su candidatura, aunque el
nombramiento no se ha hecho oficial hasta este fin de semana,
cuando se ha celebrado la convención del partido.
En la convención también
se confirmó la coalición entre el PSDB y el conservador
Partido Frente Liberal, que ya había nombrado al senador
José Jorge como el candidato a la vicepresidencia junto
a Alckmin.
Según indican los sondeos
de opinión pública, Alckmin está muy por
detrás de Lula de cara a los comicios de octubre. Según
una encuesta publicada recientemente, Da Silva tiene el 48% de
las preferencias electorales frente al 18% de Alckmin. Sin embargo,
el presidente no ha anunciado formalmente que pretenda buscar
la reelección.
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