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Esta semana, allegados del presidente electo peruano, Alan García,
y del ex candidato presidencial nacionalista, Ollanta Humala,
coincidieron en la necesidad de una reunión entre los dos
líderes para buscar acuerdos que permitan una mejor gobernabilidad
en el país. En medio de todo esto, se ha generado controversia
por la posible división de la alianza nacionalista después
de que un grupo de congresistas electos afirmasen haberse alejado
de su líder y que apoyarían a García siempre
que apoye al pueblo peruano y responda a sus exigencias.
Humala ha negado que su alianza
nacionalista esté dividida, tras la dimisión de
su ex candidato a vicepresidente, Carlos Torres Caro, y anunció
que acepta dialogar con el presidente electo, Alan García.
Esta fue la respuesta de ex comandante a las acusaciones de Torres,
quien acusó al líder nacionalista de haber pactado
con sectores de la izquierda radical peruana.
Humala ofreció una rueda
de prensa en la que señaló que tales ingerencias
contra su persona respondían a una “maniobra desestabilizadora
del sistema democrático", que ha tratado de dividir
a la alianza parlamentaria nacionalista y que Torres Caro ha cometido
un “acto de deslealtad”, pero que había fracasado.
El líder que postuló
por Unión Por el Perú (UPP) explicó que,
hasta el momento, sólo se ha confirmado la renuncia de
su vicepresidente y que otros “dos o tres” parlamentarios
electos estudian su permanencia en la alianza de los 45 congresistas
de su agrupación que formarán parte del próximo
Parlamento peruano.
Asimismo, el comandante retirado
del Ejército anunció, que está dispuesto
a dialogar tal y como ha propuesto García, líder
del Partido Aprista Peruano (APRA) y vencedor de las elecciones
frente a él, aunque dijo que las negociaciones han de ser
públicas y en una reunión de trabajo sobre temas
afines a ambas agrupaciones políticas.
Humala puso como ejemplo de esos
asuntos la eventual promulgación de una ley para combatir
el transfuguismo parlamentario, el cambio de la Constitución
y la rebaja de los precios de los combustibles y el gas doméstico.
Además, convocó a las bases del Partido Nacionalista,
que ganó en la mayoría de los departamentos pobres
de Perú, a que se organicen para participar en las elecciones
regionales y municipales que se celebrarán en noviembre
próximo, según EFE.
Torres Caro anunció que
su nuevo grupo parlamentario encabezará una oposición
constructiva y respaldará al Gobierno de García
siempre que apoye al pueblo peruano y responda a sus exigencias.
El ex candidato a la Presidencia,
hasta hace unos días cercano colaborador de Humala, justificó
la decisión en el acercamiento del ex militar a la izquierda
radical y en la supuesta desviación del proyecto nacionalista.
Las razones que el ex candidato a la vicepresidencia arguye son
que no puede admitir someter al país a la agenda personal
de alguien, porque el pueblo peruano ha votado por la reconciliación,
por la gobernabilidad y el nacionalismo.
Humala ha recibido el respaldo
de varios partidos de izquierda en la formación de un frente
democrático y popular para hacer una oposición radical
al gobierno del Partido Aprista Peruano.
Aunque el ex comandante haya perdido
la Presidencia, UPP desempeñará un papel prominente
en el Congreso, ya que consiguió en las elecciones de abril
45 escaños en el Congreso conformado por 120 puestos, superando
al APRA de García, que obtuvo 36, y a fuerzas importantes
de derecha.
Pese a todas estas desavenencias
parece que ambas coaliciones pretenden un acercamiento. El congresista
Luis Gonzáles Posada, afiliado al Partido Aprista de Perú
(APRA) de García, asegura que, una vez terminado el proceso
electoral, lo que hay que hacer es sumar esfuerzos todos los grupos
políticos para llegar a un acuerdo para desarrollar una
agenda básica que sea positiva para Perú. De esta
forma, el congresista ha señalado que espera la respuesta
correspondiente de Unión Por el Perú (UPP), partido
de Ollanta Humala.
Los analistas han coincidido en
señalar que el resultado de los comicios ha evidenciado
el fraccionamiento en dos del país por el estrecho margen
entre el ganador y el perdedor. Con el 99,99 del recuento de votos,
los resultados de las elecciones del 4 de junio, dieron a García,
el 52,62% de los votos y a Humala el 47,37%.
Así, la capacidad de maniobra
en el seno del Poder Legislativo dependerá de las alianzas
que cada partido consiga para hacer que la balanza se oriente
a su favor.
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