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La llegada de TeliaSonera a España con la toma de control
de Xfera no ha gustado nada a muchos analistas internacionales.
Estos acusan a la empresa de no tener una estrategia clara y auguran
que las inversiones previstas en el proyecto serán insuficientes.
Y tampoco a algunos de sus principales accionistas.
Según una información
publicada por Dagens Industri, los tres mayores inversores institucionales
de la empresa de telecomunicaciones han mostrado su rechazo a
la operación en un encuentro mantenido entre sus representantes
y los directivos de la operadora.
Los hombres de Robur, SEB Fonder
y Alecta, que juntos poseen el 5% del capital, amenazaron con
intentar forzar cambios en el consejo y solicitar la dimisión
del consejero delegado, Anders Igel. En opinión de estas
gestoras de fondos el desembarco de Telia en España no
va a ser rentable y puede comprometer los resultados futuros de
la compañía.
En este sentido, a principios de
esta semana, algunos analistas también comunicaron a sus
clientes ciertas dudas sobre este proyecto. Citigroup bajó
la recomendación de ‘comprar’ a ‘vender’
y recortó el precio objetivo en casi un 20%. El motivo,
según estos expertos, es el coste del desarrollo del proyecto
de tercera generación (3G) en España. Estos analistas
creen que TeliaSonera gastará más de 1.600 millones
de euros en el proyecto y prevén que la entrada en beneficios
será en 2011, dos años después de los anunciado
por la empresa.
Dresdner Kleinwort Wasserstein
también recortó el precio objetivo de TeliaSonera,
señalando que Xfera será “poco más
que un operador virtual (MVNO)”. Estos expertos advirtieron
también que el mercado de la telefonía móvil
en España tiene una penetración muy alta que dificultará
la consolidación del cuarto operador y recordaron el liderazgo
que mantiene Telefónica.
Escasas inversiones. La casa sueca
SHB Handelsbanken bajó su recomendación sobre TeliaSonera
de ‘comprar’ a ‘mantener’, recortando
el precio objetivo en más de un 13%, tras el anuncio de
la operación. Estos analistas señalaron que la compañía
carece de una estrategia clara en España y explicaron que
la inversión de 1.000 millones de euros prevista por la
dirección de TeliaSonera “parece conservadora”.
En esta línea, la francesa Chevreaux indicó que
la inversión prevista también puede ser insuficiente
dados los altos costes de operaciones y de márketing.
Castigo en bolsa. Desde principios
de mayo, momento en el que comenzaron los rumores sobre su entrada
en España, TeliaSonera ha visto como sus acciones caían
más de un 14%, por encima del índice OMX sueco,
que en el mismo periodo se ha dejado un 19%. Junto a la incertidumbre
en España, la operadora se ha visto penalizada por los
posibles costes que tendrán sus ‘aventuras’
en Rusia y Turquía.
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