| El jefe de prensa del partido Aprista (APRA), David Barturén, ha afirmado que la eventual reunión entre su líder y electo presidente, Alan García, y el ex candidato nacionalista, Ollanta Humala, no tendrá lugar ya que "no ha existido una voluntad real" entre los partidarios de Unión Por el Perú (UPP). Mientras, el portavoz de UPP y encargado de los acuerdos sobre los detalles de la reunión, José Vega, ha desmentido estas declaraciones y ha afirmado a Américaeconomica.com que ya ha contactado telefónicamente con Jorge del Castillo, secretario general del APRA, para continuar avanzando en las conversaciones sobre el encuentro, para lo cual tiene previsto entrevistarse con él en corto plazo.
Hace unos días, Humala corroboró que pretendía reunirse con García para discutir "públicamente" tres puntos del programa del Ejecutivo: el transfuguismo parlamentario, el cambio de la actual Constitución y la rebaja del precio de los combustibles y el gas doméstico. El UPP aclaró que tiene interés en hablar con García para demostrar a la ciudadanía que no existe una batalla entre APRA y el partido nacionalista. Sin embargo, la idea de una conversación en público ha sido motivo de controversia entre las dos fuerzas políticas. Baturén afirma que se trata de "una escaramuza mediática de los nacionalistas".
Presiones. Parece que ambos partidos cuentan con razones de peso para abogar por llevar a buen término el encuentro entre los líderes Humala y García. El Movimiento de Nueva Izquierda en Perú, junto con otras fuerzas políticas y sindicales, se han manifestado en el sur del país en protesta por la suscripción del Tratado de Libre Comercio con EEUU que el Gobierno electo de García estudia llevar a cabo y que según el líder del partido izquierdista, Alberto Moreno Rojas, generará mayor inestabilidad en el país debido a que los sectores productivos se verán perjudicados por no tener la capacidad suficiente para competir con la economía norteamericana. Asimismo, Moreno informó que se ha convocado una Jornada Nacional de Protesta programada para el próximo 4 de julio.
El dirigente de izquierda hizo un llamamiento a García para que asuma consecuentemente sus puntos de vista en torno a la firma de este acuerdo comercial y añadió que el presidente electo ya habría comenzado a decir “mentiras” sin haber asumido todavía el cargo. Estas puntualizaciones las hizo tras recordar que García mantuvo una posición en contra del TLC a inicios de la campaña electoral de los comicios presidenciales.
El día después de hacerse pública la victoria de Alan García en las elecciones presidenciales de Perú, la Confederación General de Trabajadores (CGT), alineada políticamente con ideas nacionalistas, ha declarado a Americaeconomica.com que exigirá al nuevo presidente que paralice los trámites para el TLC con EEUU. El acuerdo comercial todavía ha de pasar por la aprobación del nuevo Congreso, integrado mayoritariamente por el partido de Ollanta Humala.
Aunque Humala ha perdido la Presidencia, su partido Unión por el Perú (UPP) desempeñará un papel prominente en el Congreso -conformado por 120 puestos-, ya que consiguió en las elecciones de abril 45 escaños, superando al APRA de García, que obtuvo 36, y a fuerzas importantes de derecha. Así, la capacidad de maniobra en el seno del Poder Legislativo dependerá de las alianzas que cada partido consiga para hacer que la balanza se oriente a su favor.
Por otra parte, la semana pasada la posible división de la alianza nacionalista generó gran controversia después de que un grupo de congresistas electos afirmasen haberse alejado de su líder y que apoyarían a García siempre que apoye al pueblo peruano y responda a sus exigencias.
Humala negó que su alianza nacionalista estuviese dividida, tras la dimisión de su ex candidato a vicepresidente, Carlos Torres Caro, y anunció que iniciaría un acercamiento al presidente electo, Alan García. Esta fue la respuesta del ex comandante a las críticas de Torres, quien acusó al líder nacionalista de haber pactado con sectores de la izquierda radical peruana.
Humala ofreció una rueda de prensa en la que señaló que tales ingerencias contra su persona respondían a una “maniobra desestabilizadora del sistema democrático", que ha tratado de dividir a la alianza parlamentaria nacionalista y que Torres Caro ha cometido un “acto de deslealtad”, pero que había fracasado.
A todo esto hay que añadirle que esta semana un sondeo realizado por la empresa Apoyo, Opinión y Mercado ha informado de que el recién elegido presidente de Perú cuenta con el 69% de aprobación de los peruanos antes de asumir su cargo el próximo 28 de julio por un periodo de cinco años. Asimismo, el 43% de los encuestados dijo que votó por García en la segunda vuelta presidencial del pasado 4 de junio debido a que lo consideró "el mal menor" frente al nacionalista Humala.
Las personas fueron entrevistadas en Lima entre el 14 y 16 de junio y según los datos el 55% confía en el dirigente de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) y similar proporción cree que su victoria en las urnas tendrá un efecto positivo para Perú.
Sin embargo, el sondeo difundido por El Comercio reveló que la mayor preocupación de los entrevistados no es el manejo responsable de la economía, sino un eventual acaparamiento de los militantes apristas de los puestos en el sector público. Así, el 41% consideró que García, criticado por su gestión anterior, que dejó a Perú sumergido en una gran crisis económica, ya aprendió de los errores del pasado y ejercerá un mejor ejercicio de gobierno. |