| Esta semana, el debate del Consejo Internacional entre España y EEUU ha tratado el tema de Venezuela como telón de fondo. Así, Miguel Ángel Moratinos y Condollezza Rice, ministros de Exteriores de España y EEUU, respectivamente, han afirmado que van a abogar por que los próximos comicios presidenciales de Venezuela, que se celebrarán en diciembre, se desarrollen con las mayores garantías, seguridad jurídica y transparencia posibles. De esta manera, indican, las elecciones responderán a cualquier estándar o exigencia democrática. De otra parte, los líderes iberoamericanos reunidos en un foro político en Tampa (Florida) han señalado que la verdadera batalla por preservar en América Latina los valores y las instituciones democráticas se esrrollará para evitar el fallido populismo.
Los jefes de la diplomacia española y estadounidense van a colaborar así para que los partidos de la oposición venezolana no se encuentren con una situación similar a la de las anteriores elecciones legislativas, en las que al final la oposición decidió no participar. "Es necesario que haya unas elecciones verdaderamente democráticas con el partido del Gobierno, el partido de la oposición y que el pueblo venezolano decida la opción que considere más adecuada", subrayó Moratinos.
Moratinos ha afirmado que ambos departamentos se han comprometido a trabajar juntos en el área latinoamericana con la creación de un grupo de trabajo que comenzará a operar el próximo mes de julio, cuando cuente con la presencia en Washington del secretario de Estado, Bernardino León, para trabajar con el Departamento de Estado y fijar las orientaciones y los mecanismos para desarrollar la complementariedad en el continente americano.
Esta complementariedad, como indicó el ministro español, de las políticas americana y española para operar en Latinoamérica, forma parte de la defensa del progreso económico y social del continente y del fortalecimiento de las instituciones democráticas.
Mientras, en el debate titulado "Diálogos sobre Latinoamérica" celebrado esta semana en Florida, Gustavo de Arístegui, portavoz del Partido Popular (PP) en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso español, explicó que este movimiento tendrá un efecto devastador que ya se refleja en Venezuela y retrató a Chávez como "un hombre que se ha apuntado al carro de Cuba porque carece de ideología".
Para Arístegui, el nacionalismo incipiente en Latinoamérica es un enfrentamiento directo con la racionalidad y supone una alianza antisistema de estrategia "filofascista, antioccidental, anticapitalista, antiliberal, antiamericana, mercadofóbica y mesiánica".
El diputado español señaló que el sucesor del presidente cubano, Fidel Castro, no estaría en Cuba sino en Venezuela y que será el país andino el que se encargue de que las ideas castristas penetren y germinen en toda Suramérica.
También el ex presidente de Colombia Andrés Pastrana, actual embajador de su país en EEUU, hizo una incursión en el debate latinoamericano y señaló que no sólo los candidatos populistas están ganando las elecciones, sino que también lo hacen los partidos de "centro, de moderación y madurez política".
Pastrana explicó que existe un movimiento que rechaza "el mensaje de ruptura" del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y su pretensión de "dividir el hemisferio entre el norte y el sur".
El debate Iberoamericano, que tuvo lugar dentro del foro del Consejo España-EEUU, buscaba intensificar las relaciones bilaterales e intercambiar puntos de vista sobre América Latina y en el que también participaron, entre otros, el secretario de Comercio de EEUU, Carlos Gutiérrez, el senador republicano Mel Martínez y directivos de empresas de ambas naciones.
Por su parte, Venezuela también quiso hacer referencia a su antagónico interlocutor y de voz de su embajador venezolano en la Organización de Naciones Unidas (ONU), Francisco Arias, señaló que EEUU está tratando de "bloquear" su candidatura al Consejo de Seguridad para evitar "voces disonantes", para lo que estaría presionando a los países de América Latina y el Caribe a favor de otro aspirante, Guatemala, y así "contar con un voto más a favor de sus intereses".
No obstante, Arias ha puntualizado que esta campaña lo que en realidad produce es un efecto contrario al deseo norteamericano porque tales acciones ratifican ante los pueblos del sur "que Venezuela tiene una posición soberana e independiente".
Argentina dejará vacante en diciembre un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y el Grupo Latinoamericano y del Caribe deberá tomar una elección cosensuada sobre quién será el próximo representante por la región. En caso de no producirse acuerdo, la Asamblea General de la ONU se vería obligada a intervenir. Hasta ahora, las candidaturas al puesto las conforman Venezuela y Guatemala.
Hace unas semanas el Gobierno argentino dijo que respaldaría las aspiraciones venezolanas a entrar en el Consejo de Seguridad, según afirmó el sábado el ministro de Exteriores de Argentina, Jorge Taiana. Asimismo, el canciller afirmó que su país rechazará cualquier presión para votar en otro sentido.
Por su parte, Chávez afirmó que no retirará su candidatura, pese a las presiones que dice ha realizado EEUU, aunque reconoció que lograr el puesto en el Consejo será difícil, porque se enfrentan al "imperialismo más brutal", una disputa que asemeja a la de "David y Goliat".
El mandatario venezolano afirma que confía en el coraje y la dignidad de sus pueblos y sus gobiernos y aseguró que la candidatura venezolana "recibe cada día más muestras de apoyo", citando como una de las últimas la de Brasil. |