|
El presidente de Argentina, Néstor Kirchner, ha abandonado
España con la sensación de haber hecho bien sus
deberes. Con una cartera llena de favorables datos macro el mandatario
argentino, ha explicado a los empresarios españoles que en Latinoamérica no hay gobiernos populista. Son opciones progresistas que han triunfado en las elecciones. Además, en Madrid, se ha renovado la alianza con Repsol YPF.
El presidente de la petrolera, Antonio
Brufau, ha firmado con el mandatario argentino un proyecto para
invertir 4.770 millones de euros durante el trienio 2007-2009,
según informó hoy la petrolera en un comunicado.
El 76% del total de destinará a la exploración y
producción de hidrocarburos en el país y el 24%
restante a refino, marketing y química. El acuerdo no sorprende
al mercado que sólo esperaba su formalización.
De
hecho, Brufaú señaló, después de la
junta de accionistas de la firma, que quiere delantar la actividad
exploratoria con el objetivo de recuperar el crecimiento de la
producción en los campos energéticos del país.
El pacto se enmarca además en la estrategía de la
petrolera para diversificar sus operaciones en Latinoamérica.
Sin embargo, Brufau reconoció que en este plan de inversiores,
Bolivia no es necesario para el crecimiento de la empresa.
Todo parece indicar que la nacionalización
de hidrocarburos implantada por Evo Morales ha hecho que la petrolera
hispano-argentina pierda su intereses por mantener operaciones
en suelo boliviano. Pero Kirchner, en su viaje a España,
ha querido apoyar la política de su colega ante los empresarios
y transmitirles así confianza en terreno vecino. “Bolivia
no vive un proceso populista, sino de supervivencia”, subrayó
Kirchner en una comida organizada por las Cámaras de Comercio.
En este sentido, aseguró que Morales "trata de reconstruir
un país destruido”.
El presidente argentino también
elogió las líneas de actuación del Gobierno
venezolano, y señaló que Chávez “es
importante en la ecuación energética del mundo”.
Con estas palabras, el presidente de la nación austral
hizo especial énfasis en los procesos de integración
que a su juicio se están consolidando en Latinoamérica,
un panorama en el que “el rol de los empresarios es fundamental”
y en el que se deben superar las diferencias.
Atractivo. “Los inversores
nunca tuvieron un mejor entorno en donde invertir”. Así
de optimista se mostró Kirchner durante la comida en la
que estuvieron presentes los responsables de las principales empresas
españolas. Y parece ser que los datos le avalan. Según
destacó en su discurso, se prevé un crecimiento
económico mensual con tasas entre el 0,1% y el 0,7%, durante
el primer trimestre, el PIB argentino aumentó un 8,6% y
el índice de desemplo es del 10,8%.
Además, la inversión española
alcanzó los 1.800 millones de euros en 2005. Con todas
estas cifras, el presidente de Argentina declaró orgulloso
que “la viabilidad que ofrece la economía del país,
da un gran marco de seguridad”. Kirchner también
manifestó sentirse satisfecho “con lo que hemos avanzado”
y reconoció que muy pocos inversores le han decepcionado.
Las intenciones del mandatario de la nación
austral cumplieron con las peticiones que formularon representantes
del sector privado a Americaecononomica.com, quienes
aseguraron que “Kirchner debe fomentar las inversiones extranjeras
en su visita a España “y abandonar el capitalismo
nacional”. En principio, todo parece indicar que, algo ha
conseguido después de haberse reunido con los presidentes
de Globalia, Juan José Hidalgo; Sogecable, Rodolfo Martín
Villa; Técnicas Reunidas, José Lladó; Gonzalo
Pascual; Isolux , Luis Delso, Viajes Marsans, Gerardo Díaz
Ferrán o Occidental Hoteles, Adolfo Favieres. entre otros.
En este contexto, otra de las reuniones clave
ha sido el encuentro con el equipo de Aerolíneas Argentinas.
Está previsto que compre entre el 5% y el 20% del captial
social de la firma aérea. A cambio, Kirchner negociaría
un levantamiento de veto a la subida de tarifas, una medida criticada
por los empresarios españoles que se sienten discriminados
con respecto al trato que reciben las firmas de Argentina. Sin
embargo, todavía no ha trascendido si finalmente se ha
llegado a un acuerdo en esta materia aunque los rumores que se
desprenden de círculos argentinos aseguran que sí.
Deuda. Lo que no se sabe si
ha logrado es otro de los objetivos de la visita a España.
Kirchner buscó negociar la deuda de 1.000 millones de dólares
(790 millones de euros) que tiene con la Administración
española. El mandatario argentino quiere ampliar los plazos
para la devolución de este préstamo que el estado
español le concedió en 2001, cuando era presidente
José María Aznar.
El crédito se concedió en el marco del “Blindaje
2001”, el peor momento de la crisis es esta nación
andina. Para España, Argentina ha superado la crisis y
tiene que cumplir con sus compromisos.
El préstamo supuso el 16% del total del
dinero que recibió en aquel momento. El objetivo de este
acuerdo es, según destacan varios analistas argentinos,
aumentar el tiempo de devolución pero manteniendo las mismas
tasas de interés. En caso de formalizar el pacto, la operación
actuaría como un antecedente para la negociación
que Argentina tiene con el Club de París, con cuyos integrantes
tiene una deuda en conjunto de 6.000 millones de dólares
(4.747 millones de euros).
Desde la Cámara de Comercio Argentino-Española
se sostiene además, que si Kirchner consigue reestructurar
la deuda, las empresas del país austral podrían
acceder a líneas de crédito subsidiadas para la
compra de maquinaria española. El acuerdo podría
incluir un capítulo de canje de deuda por educación,
un sistema que España ya ha aplicado en algunos países
latinoamericanos como Costa Rica.
|