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La tranquilidad que aportó
ayer la Reserva Federal (FED, el banco central estadounidense) ha maquillado el balance del trimestre
en las bolsas, uno de los peores en Europa desde 2003, y el primero
bajista en los mercados bursatiles emergentes en dos años. Las firmes caídas
del dólar han tenido un efecto aún más contundente en
los bonos.
Al final, con la interpretación
eufórica de una posible parada en la subida de los tipos
de interés de la FED, el mes de junio se saldará con un resultado práticamente
neutro en el conjunto de las bolsas mundiales. El índice bursátil español, el Ibex 35, incluso
se apunta una subida próxima al 1% en el mes, si bien el segundo trimestre
ha cedido alrededor de un 3%.
En las bolsas europeas la evolución
trimestral ha sido mucho más bajista, cerca del 6%. En
el Nikkei el porcentaje se eleva al 9% de retroceso, y los mercados emergentes
corrigen un 5%, lo que supone su primer trimestre negativo desde
2004.
Esta agitación reflejada por los índices bursátiles
tuvo una fecha clave en el pasado 10 de mayo. Fue entonces cuando
el conjunto de los mercados se vio sacudido por la brusca reacción
al mensaje de la reunión de la FED de posponer el esperado
parón en las subidas de los tipos.
25% de corrección.
Desde ese 10 de mayo, las bolsas emergentes se han desinflado
un espectacular 25%. Los temores de mayores endurecimientos en
las políticas monetarias en EEUU, Europa y Japón
cuestionaron las estimaciones de crecimiento económico
global, y a su vez las de beneficios empresariales. Ayer jueves, en cambio,
Wall Street logró su mayor subida desde 2003 después
de valorar que la FED, al fin, parece dispuesta a tomarse una
pausa en la subida de tipos.
Al cierre del segundo trimestre
se llega con el precio del petróleo al borde de sus récords,
al encadenar ocho sesiones de subidas, con el inicio de la temporada
de huracanes ya a la vista. El trimestre ha sido especialmente
volátil para las commoditties, sujetas a las incertidumbres
sobre el ritmo de crecimiento económico.
El dólar afianzó
ayer, tras la intervención del presidente de la FED, Ben Bernanke, su mayor caída
trimestral frente al euro desde 2004. La divisa europea roza máximos
históricos en su cruce con el yen. Pero la mayor debilidad procedió
una vez más de los bonos. La deuda europea ha encadenado
su cuarto trimestre de caídas, su peor racha desde el año
2000, y los bonos de EEUU sufren su inicio de año más
negativo desde 1999.
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