a
 
Año IX - Madrid, viernes 1 de junio de 2007
 
Reportaje
 

La reciente ola de frío ha hecho más evidente la crisis del Cono Sur

Emergencia: energía

T.T.

Con la llegada del frío, distintos países sudamericanos se enfrentan a una situación de necesidad en materia de energía. Chile padeció un corte total en el suministro de gas natural desde Buenos Aires. Mientras, Bolivia admite que la producción energética del país estaría al límite, así como Uruguay y Argentina reconocen sus problemas.

El Gobierno de Michelle Bachelet tuvo que hacer frente a la prueba más dura de los últimos tres años: un corte total del flujo de gas proveniente de Argentina, que duró dos días. El abastecimiento volvió a la normalidad el pasado miércoles, sin que la crisis haya afectado ni a los clientes residenciales ni comerciales de ese país. Pero, haberse prolongado más tiempo, el corte habría paralizado al entero país. El suministro se interrrumpió por una ola de frío y la caída de una central en Argentina.

Con el restablecimiento del suministro, Argentina respetó así sus compromisos con Chile, pero advirtió de que la misma situación podrá repetirse durante todo el invierno. Por lo cual el Gobierno Bachelet tiene que elaborar un plan de emergencia para fomentar el ahorro energético y afrontar eventuales racionamientos.

De hecho, desde 2004, Chile ha sufrido periódicos cortes en el suministro de gas desde Argentina debido al aumento de la demanda interna y la falta de inversiones para explorar y explotar nuevos yacimientos en ese país, según varias fuentes.

La falta de suministro energético de Argentina a Chile ha acelerado los planes para encontrar alternativas al gas. Según varias estimaciones, para 2020 las reservas energéticas chilenas estarán agotadas, sobre todo si se considera el rápido ritmo de crecimiento de la demanda de energía, de 800 megavatios (MW) por año, así como una tasa de crecimiento situada entre el 5% y el 7%.

Soluciones. El Gobierno planea solucionar los problemas de abastecimiento de la nación con la construcción en 2009 de una planta para el procesamiento de Gas Natural Licuado (GNL) en la ciudad de Quinteros, en la costa central.
Entre las otras opciones que Chile está evaluando se encuentra también la construcción de una central nuclear, tema que fue discutido el mes pasado durante la segunda reunión de la Comisión Intergubernamental Ruso-Chilena para Cooperación en Economía y Comercio.

Pero la consejera comercial y económica de la Embajada de Rusia en Chile, Galina Kuznetszova, declaró a Americaeconomica.com que de momento no hay ningún proyecto en concreto en materia nuclear entre ambos países, sólo acuerdos generales sobre el uso pacifico de esta fuente de energía. Mientras tanto, la petrolera estatal chilena ENAP duplicó sus compras de diésel.

Por su parte, el Gobierno uruguayo rechazó la propuesta de Santiago de comprar unos 600.000 metros cúbicos diarios de gas natural que la generadora estatal uruguaya UTE recibe de Argentina y que no utiliza.

Igualmente, Buenos Aires ha recortado también el abastecimiento de gas a Uruguay y sólo hay suministro asegurado para consumo domiciliario.

Argentina, que es el único proveedor de gas natural de Chile con una cobertura del 90% de las necesidades energéticas del país, en los últimos años ha restringido drásticamente sus envíos al extranjero, por una oferta energética que no ha crecido al mismo ritmo que la economía.

Bolivia.
También el Gobierno boliviano admitió el riesgo de escasez, a pesar de que los representantes de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) han repetido varias veces que la provisión de gas estaba garantizada.

El Ministerio de los Hidrocarburos anunció la decisión de importar desde Venezuela hasta 46 toneladas diarias de gas licuado de petróleo (GLP) producido en Argentina y Perú.

Para hacer frente a las críticas de la oposición, fuentes oficiales aseguraron que la medida será “temporal” y culparon de la situación a la gestión de anteriores gobiernos.

El ministro de los Hidrocarburos de Bolivia, Carlos Villegas, afirmó que la situación se arreglará con el incremento de los volúmenes de producción y una estrategia de lucha contra el contrabando, que detrae un porcentaje importante del gas destinado al consumo interno.

Villegas llegó hasta declarar que a medio plazo la producción del combustible saturará la demanda y habrá excedentes para la exportación, gracias a la construcción de una planta para producir GLP que tendrá la capacidad de producir 30 millones de metros cúbicos de gas diario.

Bolivia posee las segundas reservas de gas natural (1.461 billones de metros cúbicos) en Suramérica, un tercio de las que tiene Venezuela, e incluso exporta ese carburante a Argentina y Brasil, pero los bolivianos tienen limitaciones para cubrir la demanda interna de GLP.

Así mismo, la “política agresiva” de nacionalización de hidrocarburos, como la define el presidente Evo Morales, puso en peligro las inversiones extranjeras.

Con la llegada de la estación más fría del año, crecen los problemas de abastecimiento energético de Latinoamérica, aunque que se trate de una de las zonas con los recursos más grandes del mundo.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España