| La
fortaleza económica alemana lleva las rentabilidades de
los bonos hasta máximos de cinco años, ante el temor
a la inflación. Los bonos estadounidenses alcanzan cotas
similares, pese a que las noticias económicas no son tan
favorables en la mayor economía del mundo.
El buen momento económico que vive Alemania
se ve en el mercado de renta fija, donde el bund ha alcanzado
una rentabilidad del 4,68%, su máximo de cinco años.
Las buenas perspectivas económicas en Alemania, donde la
subida del IVA apenas ha tenido impacto en el crecimiento económico
del país centroeuropeo, han provocado que aumenten las
posibilidades de que el BCE suba los tipos al menos dos veces
más durante este año, tras la subida del pasado
6 de junio hasta el 4%.
También las palabras de Trichet, en las que
se comprometía a mantener una “fuerte vigilancia”
sobre la inflación, abrieron las puertas a futuras subidas
del precio del dinero. Aumentan los temores inflacionistas, a
pesar de que en la jornada de ayer se conoció que el IPC
interanual de Alemania se sitúa en el 1,9%, por debajo
aún del objetivo del BCE del 2% para la zona euro.
Bonos estadounidenses. En EEUU,
donde las perspectivas económicas no son tan positivas,
se ha producido un proceso similar. El bono de referencia estadounidense
sobrepasó el pasado viernes el 5% de rentabilidad, y en
esta semana ha alcanzado el máximo de cinco años
en el 5,32%.
La especulación de que la inflación
global se acelera, tras las subidas de tipos en Nueva Zelanda
y Reino Unido, y también tras los datos macro en China,
hace aumentar la especulación de que la Fed subirá,
o al menos mantendrá, los tipos este año, ya que
siempre ha mantenido que la inflación es su mayor preocupación.
No obstante, David Rosenberg, analista de Merril
Lynch, considera que hay síntomas de que el gasto de consumo
podría debilitarse en EEUU, lo que hará descender
el riesgo de inflación, que se convertiría en preocupación
secundaria.
Superávit alemán.
La balanza comercial de Alemania tuvo en los cuatros primeros
meses del año un superávit de 48.500 millones de
euros, el más abultado de la eurozona.
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