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Dimitri Ivánovich Mendeléyev nació en 1834 y murío en 1907. Es el creador del sistema periódico de los elementos químicos. Durante mucho tiempo, aspiraron los químicos a establecer una clasificación natural de los elementos. Los primeros trabajos se deben a Dobereiner, Chancourtois y Newlands. Con ellos como base, Lotar Meyer y Mendeléiev elaboraron simultáneamente el sistema periódico de los elementos químico. Durante mucho tiempo, aspiraron los químicos a establecer una clasificación natural de los elementos. Los primeros trabajos se deben a Dobereiner, Chancourtois y Newlands. Con ellos como base, Lotar Meyer y Mendeléyef elaboraron simultáneamente el sistema periódico de los elementos, por los años 1864 a 1869. En aquella época, no todos los elementos eran conocidos, pero la elaboración del sistema periódico, le condujo a poder reservarles el lugar que les correspondía en el sistema periódico, lo que les llevó a poder predecir sus propiedades.
El sistema periódico resulta de ordenar los elementos, en filas y columnas, por orden creciente de sus pesos atómicos. Consta de siete períodos, cada uno de los cuales empieza siempre con un metal alcalino y termina con un gas noble. El primer período contiene sólo dos elementos, que son el hidrógeno y el helio. El segundo y tercer períodos contienen ocho elementos cada uno. En el cuarto, se incluyen 18 elementos, divididos en dos series.
El quinto comprende otros 18 elementos. El sexto incluye 32 elementos, porque a los 18 hay que añadir los 14 que figuran en las tierras raras.
Finalmente, el séptimo y último era incompleto en la época de Mendeleyef. Este pensaba que numerosas propiedades de los elementos son función periódica de sus pesos atómicos. Hoy sabemos que las propiedades de los elementos químicos dependen de la estructura del átomo y varían, de modo sistemático, con el número atómico.
Mendeléyef fue hijo menor de una enorme familia, quedó huérfano temprano en la lejana Siberia, con una madre, que hizo grandes sacrificios, para que su hijo pudiera estudiar. Es el siglo XIX cuando los investigadores comienzan a poner en común sus descubrimientos, a través de publicaciones especializadas y de congresos, como el de Karlsruhe, de 1860, que resultó fundamental para que el científico ruso pudiera construir su tabla periódica. Probablemente, sin la revisión de los pesos atómicos de determinados elementos, propuesta por Cannizzaro en este congreso, Mendeléyef no hubiera podido construir el sistema periódico. Mantuvo una controversia con el químico francés Lecoq por la densidad del recién descubierto galio.
Con evidentes retoques, el sistema periódico de los elementos continua vigente. Es un auténtico método para establecer un principio de unidad en la Química y clasificar, de forma racional y sistemática, los elementos con sus propiedades. Hasta entonces, los trabajos de los químicos habían estado carentes de un principio de unidad. En el sistema periódico se ve que los elementos de un mismo grupo tienen propiedades análogas, pero las magnitudes físicas y químicas, que las miden, varían paulatinamente de unos a otros. Por ejemplo, al descender en el sistema periódico por cualquiera de sus columnas, el carácter metálico de los elementos aumenta. Variaciones parecidas se encuentran en los puntos de fusión y de ebullición, así como en los volúmenes atómicos y en los potenciales de ionización.
Cuando Mendeléyef formuló el sistema periódico no se conocían los gases nobles ni los elementos radiactivos y el resto del sistema ofrecía diversas lagunas. Mendeléyef consiguió predecir la existencia de seis elementos, en aquella época desconocidos. Estos son: el escandio, galio, germanio, tecnecio, renio y polonio. Pero no todas las propiedades de los elementos son función periódica de sus pesos atómicos, como sucede con el calor específico o los espectros de rayos X. |