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Para muchos gestores de fondos, la inestabilidad
de la Bolsa china se ha convertido en una buena oportunidad de
revitalizar las carteras de emergentes. Según esta línea
de pensamiento, las acciones más penalizadas, y responsables
últimas de las bruscas caídas que se han producido,
tienen un claro perfil local y no cuentan con el favor de los
inversores internacionales que suelen apostar por otros valores,
títulos que han resistido mejor las caídas. Además,
el impacto de la volatilidad constante ha abaratado los precios
de algunas acciones, lo que permite que se abran nuevas oportunidades
de inversión y también diversificar para reducir
al mínimo los riesgos.
Además, el PER medio (relación entre precio y beneficio)de
la bolsa china se sitúa en 14, un guarismo aún muy
por debajo de los que se reflejan en las grandes bolsas internacionales.
Pero, ¿Y el miedo a que se produzca la corrección
anunciada por el expresidente Alan Greenspan? Algunos analistas,
de hecho, dan por descontado que se producirá, pero también
aseguran que tras las bruscas bajadas experimentadas en febrero,
los gestores adoptaron un alineamiento defensivo que les llevó
a la caza de acciones con recorrido con lo que, casi en general,
se habrían adoptado sistemas de blindaje que funcionarían
en el caso de nuevas correcciones.
Sin contar con los sólidos fundamentos económicos
del país que, pese a los intentos de enfriamiento acometidos
por las autoridades registro un crecimiento económico del
11% en el primer trimestre. Una fortaleza que puede convertirse
en arma de doble filo y se producen nuevas subidas en los tipos
de interés y más restricciones al crédito
bancario. A pesar de eso, muy pocos expertos apuestan por una
caída brusca de la actividad económica en el país.
Sobre todo, porque hay algunos aspectos favorables a tener en
cuenta. Por ejemplo, las moderadas cifras de inflación,
en el entorno del 2,5%, que hasta ahora han sido compatibles con
los tirones del consumo privado y con un aumento medio anual de
las ventas minoristas cercano al 15% en el último año.
Además, las previsiones de los beneficios empresariales
son positivas, con el consenso de los analistas situado en incrementos
promedio del 20% para este ejercicio.
En España, analistas consultados por EL BOLETÍN
siguen estando "positivos" en China pero con precaución
después de los últimos acontecimientos acaecidos
en el país. "Estamos positivos en el país,
pero nos gustan fondos con un perfil más de área
(Asia) que de un país en concreto en nuestras carteras".
Esta precaución viene de los descensos en las últimas
semanas, cuando el gobierno intentó por enésima
vez frenar el sobrecalentamiento de su economía (después
de las medidas tomadas en los últimos años, la economía
sigue creciendo un 10%), con el incremento los costes operativos
a los inversores de un 0,1% a un 0,3%.
Sin embargo los analistas españoles piensan que las acciones
del mercado local están caras, a pesar del Per favorable,
o y por ello ven mejores situaciones en las acciones internacionales
que cotizan en Hong Kong y Taiwan, con unos Per más razonables
que los que cotizan en el mercado interno. Para ver la situación
que se está viviendo en el mercado interior chino, tan
sólo reseñar, el interés de invertir por
parte de los chinos en bolsa, después de comprobar que
se abren 300.000 cuentas diarias con tal fin.
Uno de los fondos que invierten China con mejor comportamiento
y previsiones, según los analistas es Invesco PRC Equity
"C" D, que acumula en los últimos cinco años
una revalorización del 219,38%.
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