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Latinoamérica vive un momento de esplendor
que no es fácil de ignorar. La región se ha beneficiado
en los últimos cuatro años de un boom económico
gracias al contexto internacional favorable. Aunque todos los
países emergentes han obtenido réditos del crecimiento
económico global, la participación de Latinoamérica
es realmente impresionante. Durante el período 2004-2006
el crecimiento de la región aumentó un 5,2%, frente
al 1,6% del período 2000-2003.
Tras años de fuertes ganancias para la renta
variable latinoamericana, parece que la tendencia se mantendrá
este año. Buena parte de las economías de la región
están en superávit, cuentan con un crecimiento mayor
de lo esperado y tasas de inflación en cuotas aceptables,
lo que permite a los bancos centrales mantener bajos los tipos
de interés o incluso, reducirlos.
Además, Latinoamérica cuenta con un
cada vez mayor consumo interno, gracias en parte al desarrollo
de créditos y del mercado hipotecario. Después del
año electoral de 2006, tras los temores que despertaron
los primeros cambios políticos, los inversores pueden sentirse
tranquilos en la región. De hecho, algunos dirigentes alegan
que las nuevas políticas sociales de los gobiernos latinoamericanos
aumentan la productividad de la región, la riqueza y son
un seguro para los inversores extranjeros, ya que garantizan que
la población se inserte de pleno en la economía.
Latinoamérica además se beneficia de el crecimiento
de China e India, que implica una mayor demanda de materias primas
y otorga un respaldo para las economías de la región
que han conseguido superar las situaciones de endeudamiento. Esto
reduce la vulnerabilidad externa y con ello las probabilidades
de crisis financieras son mayores.
Otro factor que está teniendo un efecto considerable
en la región son las remesas de los inmigrantes, que aunque
están en un proceso de reducción, han allanado el
camino para un crecimiento saludable.
Por todos estos factores, los analistas se muestran
confiados en el atractivo para la inversión en Latinoamérica.
Los expertos de Schroder esperan un beneficio por acción
de un 20% en 2007. La buena marcha de los mercados latinoamericanos
rompe así la pauta tradicional de la región. Según
el gestor Will Landers, encargado del MLIIF Latin American Fund
de la firma BlackRock, Latinoamérica se ha alejado
de su pauta de boom y hundimiento y se encuentra ahora inmersa
en un proceso de recalificación multi-anual a cuyo término
la región cotizará en línea con otros mercados
globales. Cada vez más, el mercado ofrece una base empresarial
diversificada con un gobierno corporativo cada vez más
sólido y un crecimiento sostenible de los beneficios.
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