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En Perú y en Chile los trabajadores del cobre se han movilizado para defender sus derechos y reclamar mejoras laborales. La protesta de los mineros ha abierto una nueva crisis del sector en Latinoamérica.
En Chile el pasado martes unos 28.000 trabajadores, entre subcontratistas y contratistas, de la empresa estatal chilena, Corporación Nacional del Cobre (Codelco), organizaron una huelga para igualar la condición de quién trabajaba para empresas que prestan servicios a Codelco con aquellos contratados directamente por la propia empresa. Además, los huelguistas exigieron a la empresa mejoras salariales y laborales.
Los manifestantes pusieron barricadas, quemaron neumáticos y causaron desperfectos para impedir a los mineros llegar a su puesto de trabajo.
Aunque los trabajadores afirmaron que la producción estaba parada en cuatro de las cinco divisiones, Codelco reiteró que las actividades seguían su curso normal y declaró estar abierta al diálogo.
Los incidentes más violentos se produjeron en la división El Teniente, con quema de autobuses y de una caseta de control de peaje. También en Antofagasta hubo bloqueos de los caminos que van hacia la mina de Chuquicatama.
Las cifras de la huelga fueron diversas en función de quien las afirmaba. Los dirigentes gremiales hablaban de 28.000, mientras que fuentes de la empresa afirmaron que sólo constituían un 5%, lo que representaba unos 1.400.
El Ejecutivo chileno y la estatal Codelco coincidieron en condenar la violencia y los actos vandálicos que ocurrieron durante las manifestaciones y apuntaron al diálogo como instrumento para solucionar las controversias.
En este marco, la estatal chilena presentó querellas criminales contra los responsables de los acontecimientos que se desarrollaron en la división de El Teniente, donde una garita y ocho autobuses resultaron calcinados, mientras que se calculaban pérdidas por siete millones de euros.
A este respecto, el vicepresidente de Codelco, José Pablo Arellano, recordó que la empresa ha estado siempre dispuesta al diálogo, por lo cual los actos vandálicos y las violencias que se registraron durante las manifestaciones eran absolutamente incompatibles y no serían tolerados de ninguna manera.
Arellano subrayó además que el diálogo debía fluir por vías normales, lo que significaba que las negociaciones sólo se tendrían con los trabajadores que se expresaron de forma pacífica. Sin embargo, los dirigentes de la Confederación de Trabajadores del Cobre afirmaron que se deberá retomar el diálogo a nivel corporativo.
A su vez, el ministro secretario general del Gobierno, Ricardo Lagos Weber, afirmó que los trabajadores sin duda habían defendido sus derechos laborales pero, cuando se llamaban a movimientos vandálicos había que hacerse cargo y ver quiénes eran los responsable. Weber no descartó que las violencias pudieran haber sido generadas por personas ajenas al movimiento.
Los mineros que ocupaban las instalaciones de la mina Radomiro Tomic finalizaron en la noche del jueves su acción, en un gesto que fue agradecido por el ministro de Trabajo chileno, Osvaldo Andrade. La situación era en extremo compleja porque en el yacimiento, 1.566 kilómetros al norte de Santiago, hay una gran cantidad de explosivos y porque estaba detenida la faena.
En chile, a los mineros de Codelco se sumaron los trabajadores de la mina Collahuasi que rehusaron la propuesta de aumento salarial de la compañía, que había ofrecido un subida de un 3,2% en las remuneraciones.
Los mineros chilenos de Collahuasi votaron así el comienzo de una "huelga legal", según informó a Reuters Hernán Farías, presidente del sindicato de la firma. En la votación participaron 652 de los 698 trabajadores que reúne el sindicato de la compañía. De ellos, 641 rechazaron la propuesta de la empresa minera.
Los trabajadores pedían un aumento salarial del 8% y mejorías en beneficios de salud y educación, además de un pago retroactivo por los altos provechos que recibió la compañía entre el 2005 y 2006, cuando los precios internacionales del cobre se elevaron a sus máximos históricos.
El actual contrato colectivo de los trabajadores de vence el 30 de junio. La firma podría solicitar ahora la mediación de las autoridades laborales. Si así no fuese, Farías anunció que la huelga iniciaría ya el próximo 3 de julio.
Paralelamente en Perú, los mineros de la productora mundial de cobre Southern Copper anunciaron el pasado miércoles la suspensión de su huelga. La tregua durará seis días en las tres unidades de Southern en Perú: las minas Toquepala y Cuajone y la fundición de Ilo.
Los tres mayores sindicatos peruanos de la empresa minera, que reúnen a cerca de 2.000 mineros, cumplieron el miércoles su quinto día de protesta en demanda de mejoras salariales y de convenios laborales.
Tras el anuncio de la suspensión de las protestas, los sindicatos se reunieron con los representantes de Southern y del Gobierno, que actúa como mediador en el conflicto. Las autoridades sindicales anunciaron una reducción de su propuesta de aumento salarial, que se quedó en 14 soles diarios desde los 25 soles iniciales, y esperaron que la empresa mejorase su propuesta de 3,34 soles diarios.
También en Perú ha habido discrepancia entre los sindicatos y la empresa, por lo que se refiere a los datos de la huelga: Southern afirmó que la huelga tuvo una adhesión parcial, mientras que los sindicatos dijeron que la protesta había sido acogida por casi el 100% de los mayores sindicatos de las tres unidades peruanas.
Actualmente, la empresa minera Southern Copper es controlada por el Grupo México y opera en el sur de Perú y en las minas Cananea y La Caridad en México. La firma es una de las mayores productoras mundiales de cobre y se estimó haber generado en marzo de este año, en sus unidades peruanas y mexicanas, unas 700.000 toneladas de cobre. Actualmente Perú es el tercer productor mundial de cobre y Southern es considerada clave para la economía del país.
A sus vez en Chile, la compañía Collahuasi es controlada a partes iguales por la anglo-suiza Xstrata Plc y Anglo American, mientras que un grupo de compañías japonesas, lideradas por Mitsui & Co Ltd posee un 12%. La mina actualmente produce unas 440.000 toneladas de cobre fino.
Todavía no sabemos si se tomará la salida del dialogo o si la protestas seguirán. Sin embargo, las huelgas han sido para los mineros un eficaz instrumento para empezar a hacer escuchar sus exigencias y hacer valorar la importancia de su trabajo. |