Las pérdidas recogidas en Alemania por los landesbank, de naturaleza jurídica parecida a las cajas españolas, demuestran que las turbulencias del sector financiero de EEUU se ha colado en sus cuentas. A día de hoy, la mayoría de estas entidades se enfrentan a sus efectos.
Cuando la Unión Europea obligó a los bancos estatales a competir en los mismos términos con sus rivales comerciales, muchos acudieron al mercado de hipotecas de alto riesgo de EEUU para obtener beneficios más rápidos sin imaginarse que las subprime entrarían más adelante en una grave crisis.
Cuando esto ha sucedido, las cajas de Alemania han empezado a perder una gran cantidad de capital. Es el ejemplo de la entidad estatal Sachsen, que se ha convertido en uno de los bancos europeos con mayor exposición a crisis crediticia ya que se estima que sus pérdidas alcanzarán los 69.000 millones de dólares.
El banco estatal IKB ha recibido hasta el momento 13.000 millones de dólares por parte del Estado como paquete de rescate y por su parte, la caja Bayern, reveló en abril que la crisis en el mercado de la vivienda en EEUU le ha reportado unas pérdidas de 6.600 millones de dólares.
La crisis subprime ha obligado al landesbank West LB a despedir a casi una cuarta parte de su plantilla.
Bancos privados. Los bancos privados en Alemania también se han resentido por la crisis subprime estadounidense. Prueba de ello, es que Deutsche Bank anunció en abril unas pérdidas antes de impuestos de 391 millones de dólares con unas amortizaciones de 4.160 millones de dólares.
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