El debate entre
el rol de la producción de biocumbustibles con alimentos
causó la polémica internacional en la cumbre en
Roma de la la Organización para la Alimentación
y la Agricultura (FAO). El presidente brasileño, Luis
Inácio Lula da Silva, desató la controversia al
comenzar a criticar a EEUU por producir etanol con alimentos
como el maíz y los subsidios de Europa, mientras que
el Vaticano arremetió contra ambos países por
no darle la debida importancia a la crisis de alimentos, y les
recomendó encaminarse a una reforma agraria.
Silva defendió su producción de etanol con caña
de azúcar, y rechazó las acusaciones sobre que
la producción de etanol en Latinoamérica ha contribuido
a la crisis alimentaria global. El mandatario aseguró
durante su discurso que esas críticas son una "cortina
de humo" lanzada por lobbies poderosos, que pretenden atribuir
a la producción de etanol la responsabilidad por la creciente
inflación.
El mandatario señaló que entre las causas que
ayudan a la subida de los precios agrícolas son: la especulación
del precio del petróleo y los subsidios europeos a la
agricultura. El presidente sudamericano arremetió contra
EEUU al hacer la comparación de que "el etanol es
como el colesterol": hay un etanol bueno y otro malo, mientras
el bueno ayuda a limpiar el planeta y es competitivo, el malo
depende de las grasas de los subsidios, aseguró.
El ministro de Agricultura estadounidense, Ed Schafer, por
su parte, salió en defensa de su país argumentando
que EEUU no produce biocombustibles a costa de otros cultivos,
aunque admitió que el 25% del maíz que su nación
cultiva se destina al etanol.
Schafer también recordó que EEUU había
donado 5.000 millones de dólares (3.333 millones de euros)
para combatir el hambre en el mundo.
Según Washington, los biocombustibles incidieron sólo
en un 3% sobre el alza de los precios de los artículos
alimenticios.
Mientras que, fuentes de Petrobras expresaron a Americaeconomica.com que no podían hacer declaraciones sobre las palabras
de Lula da Silva, que acusa a la especulación con el
precio del petróleo de ser una de las causas de la subida
de los precios agrícolas.
La postura del Vaticano de que los países como Brasil
y EEUU han reducido la producción agrícola de
alimentos para dar lugar a los biocombustibles chocó
contra la defensa hecha por Lula, quien destacó que no
existe ninguna relación de causa-efecto entre los biocombustibles
y el aumento de los precios de los alimentos
Además, Lula señaló que los biocarburos
pueden ser un instrumento importante para producir ingresos
y favorecer la seguridad alimentaria y energética.
Brasil es el mayor productor y exportador mundial de etanol
derivado de la caña de azúcar, que es usado en
el país como combustible para vehículos automotores
y mezclado en toda la gasolina. En un par de años estará
entre los mayores exportadores mundiales de etanol, y ya es
líder en ventas de coches flex, que se mueven con gasolina
o alcohol de caña.
|