Cuando faltan sólo 58 días para que se celebre el referéndum revocatorio decretado por el Gobierno boliviano en el que tanto el presidente Evo Morales como el vice presidente y nueve gobernantes regionales, seis de
ellos de la oposición, pondrán en juego sus cargos, las dudas sobre la transparencia de la Corte Nacional Electoral (CNE) podrían provocar una suspensión de la consulta.
Tanto desde el partido de Gobierno como de la oposición ha surgido la desconfianza sobre la legitimidad de las próximas votaciones. Los primeros no confían de las cortes departamentales, como Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija; mientras los segundos dudan de la credibilidad de la CNE.
Estas declaraciones se suscitaron un día
después de que el presidente de la CNE, José Luis
Exeni, advirtiera en Colombia, ante el Consejo Electoral Andino
(CEA), que el organismo electoral de Bolivia se encuentra en
crisis y en peligro de fraccionamiento.
Representantes de Podemos y de prefecturas como
Tarija, Cochabamba y Pando, por su parte, coincidieron en que las
elecciones del 10 de agosto podrían no ser transparentes
debido a que el presidente de la CNE se "parcializó"
con el Gobierno.
Los opositores aseguran que puede haber manipulación
por parte de Exeni, a quien acusan de poder manipular las votaciones
a favor del partido del Gobierno. El jefe de bancada de Podemos
en el Senado, Róger Pinto, incluso pidió la renuncia
de Exeni, informó la prensa local.
El prefecto de Cochabamba, Manfred
Reyes Villa, envío el 19 de mayo una misiva a Exeni en el que
manifestaba que la actual CNE bajo su presidencia no se encuentra
en condiciones de organizar y ejecutar con idoneidad el referendo.
La imparcialidad del presidente de la CNE no da
garantías al proceso electoral que se desarrollará
en agosto, señaló Mauricio Lea Plaza, secretario
general de la Prefectura de Tarija.
El oficialismo también mostró sus
temores para las próximas elecciones aunque dejó claro que el referéndum no se suspenderá como se especula en el país. El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, enfatizó que pese a que la oposición quiera desestabilizar la confianza para la realización del referéndum, éste es una ley de la República que se debe acatar por todos los bolivianos.
El jefe de bancada
del Movimiento al Socialismo (MAS) en el Senado, Félix
Rojas, cuestionó la imparcialidad de los vocales de las cortes departamentales
electorales de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, que realizaron
referendos autonómicos departamentales al margen del
organismo nacional.
Rojas dijo que estas cortes no son del todo fiables,
debido a su actuación en las consultas regionales. Exhortó
a que se vote por cambiar las cortes departamentales electorales
de la media luna o a exigir que obren con imparcialidad, transparencia
y sujetos a la ley, añadió.
El referendo fue convocado en medio de una fuerte
crisis que protagonizan el oficialismo, que apoya una nueva
Constitución de corte indígena, y la oposición
que avala las autonomías departamentales de tinte liberal.
Hasta ahora todos los intentos de la OEA y la
Iglesia católica, entre otros, de conciliar estos dos
enfoques han fracasado.
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