El impuesto sobre transacciones financieras con el que el presidente Luis Inácio Lula da Silva pretende parar la fuerte entrada de capital al país ha despertado el rechazo de los líderes empresariales de Brasil, quienes han iniciado una campaña de presión para que el Senado no lo apruebe. Ayer éste fue votado por la Cámara Baja del Parlamento, y aún se desconoce cuándo será tratado en el Senado.
El impuesto, que será destinado a los gastos de asistencia médica, pretende recoger 7,2 millones de dólares (4,6 millones de euros) el próximo año.
Paulo Skaf, presidente de la Federación Industrial de Sao Paulo, aseguró que harán llegar, por teléfono, email o telegrama, el rechazo a la medida a todos los senadores, informó Bloomberg.
Skaf condujo una campaña nacional el año pasado contra la ampliación del impuesto que expiró en diciembre. La coalición dirigente procura imponer la nueva imposición aún como oleadas de colección fiscales sobre el crecimiento fuerte en la economía más grande de la América Latina
El año pasado, el Senado rechazó una extensión inferior de un impuesto de transacción del 0,38 %, ahora propuesto en 0,1 %.
El Gobierno prevé incrementar los gastos en salud al 10% de su ingreso bruto hasta el próximo año 2011, frente al 7% actual. El impuesto de Aportación Social al Cuidado a la Salud absorberá el 0,1% de los montos de todas las transacciones financieras, incluyendo el cambio de cheques, en todo el país, de acuerdo con los sectores que favorecen el tributo, informó AP.
Aunque el Senado tendrá la última palabra para la aprobación de dicha medida a fin de que entre en vigencia, Lula pretende así evitar la huida del llamado 'capital golondrina'. Los expertos aseguran que, tras la reciente subida de tipos y en medio de una desaceleración del consumo, las previsiones de beneficio de las multinacionales que cotizan en el Bovespa pueden ser "exageradas".
Esta situación hace que los inversores quieran aprovechar el momento actual, sin pensar en las inversiones a largo plazo, por lo que numerosos expertos temen una salida masiva del capital extranjero que ahora está entrando con tanta fuerza.
|