Los
problemas económicos en Cuba, con el alza de los precios
de los alimentos y de los combustibles, han comenzado a poner
en peligro los planes de Raúl Castro para el país,
que tendrá que esforzarse mucho si quiere que este ahogo
financiero no influya en sus proyectos, consciente de que el
éxito de su gestión reside en mejorar el bienestar
social de los cubanos. Quizá la decisión de la
Unión Europea de levantar las sanciones contra la isla
alivie la comprometida situación del mandatario.
La Unión Europea acordó
ayer levantar las sanciones diplomáticas contra el régimen
cubano y abrir un diálogo político incondicional,
decisión cuya efectividad será revisada dentro
de un año, según ha conformado el ministro de
Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos.
La decisión de los Veintisiete
busca promover la democracia en la isla y apoyar los cambios
emprendidos por Raúl Castro desde que asumió la
presidencia del país después de la retirada de
su hermano Fidel. La Habana ha considerado hasta ahora indispensable
que Bruselas elimine completamente las sanciones, antes de aceptar
las ofertas de diálogo de la UE.
Decisiones.
Tal vez este nuevo panorama sirva para calmar la complicada
situación a la que se enfrenta Raúl Castro en
la isla, tras las decisiones tomadas en las últimas semanas,
como suspender las inversiones previstas para este año
o aumentar el control de las importaciones, al calor de una
declarada batalla por eliminar gastos y aumentar las producciones
nacionales.
El aumento en el control de las
importaciones ha terminado de lleno con la alegría que
los proveedores experimentaron hace un mes, cuando el Gobierno
de Raúl Castro autorizó a las empresas a gastar
hasta 10.800 dólares en sus operaciones financieras sin
la autorización del Banco Central.
La suspensión de las inversiones
previstas para este año debido al alza de los alimentos
hizo que el vicepresidente Carlos Lage pidiese a los alcaldes
de los distintos municipios de la mayor de las Antillas que
lleven a cabo un máximo control de los recursos en algunos
sectores como el de la construcción, ante el grave déficit
habitacional que enfrenta el país y los problemas que
se producen por el robo de materiales.
Al problema por el retraso
en las inversiones previstas, se suma otro mucho más
grave si cabe. Y es que Raúl Castro sigue sin lograr
concretar inversión extranjera en la isla. A pesar de
que Brasil, Uruguay y Rusia han visitado la Cuba en el último
mes, lo cierto es que la concreción de proyectos brilla
por su ausencia, y únicamente la canadiense Sherrit sigue
demostrando su apuesta por la isla, con aumentos de inversiones
para la generación eléctrica.
Agricultura. Pero
las dificultades de Raúl no caban ahí. El sector
agrario ha vuelto a convertirse en un bache para el desarrollo
de los planes del mandatario, ante la incertidumbre que ha generado
su 'reforma agraria', después de conocer que el proyecto
no impactará en la balanza comercial de la isla hasta
2009.
La entrega de tierras en usufructo
y no en propiedad, ha hecho que surjan distintas iniciativas
para que las autoridades profundicen en dicha reforma y atajen
los verdaderos problemas por el aumento de los precios.
Ante esta situación, el
negocio de las compensaciones podría abrir una nueva
vía de inversión en la mayor de las Antillas,
ante la posibilidad de que la isla tenga que llegar a un acuerdo
con los tenedores de deuda en default para solucionar sus problemas
financieros.
Mercado internacional.
Todo apunta a que Cuba podría abrirse al mercado
internacional con el posible levantamiento de algunas sanciones
tras las elecciones en EEUU, y algunos gestores europeos ya
han mostrado su interés por introducir en sus carteras
deuda pública cubana.
De hecho, los jóvenes
cubano americanos han vuelto a desmarcarse de la mano dura que
ejerce la Administración Bush hacia Cuba. Así
lo manifiesta la Fundación por la Normalización
de las Relaciones entre ambos países, un organismo no
partidista que muestra en su última encuesta que este
colectivo está a favor de acabar con las restricciones
que impiden viajar a la isla.
Aunque está claro que
los datos, recopilados entre un total de 1.200 votantes registrados
con más de la mitad de las entrevistas realizadas en
español, no sentarán demasiado bien a algunos
congresistas republicanos como Ileana Ros Lehtinen, estos
podrían ser una nueva pista para el futuro inquilino
de la Casa Blanca, que tal vez abra el camino a una nueva estrategia
hacia la mayor de las Antillas, y no sólo en lo que a
viajes se refiere.
Si los candidatos a la presidencia
quieren ganar el apoyo de todos estos jóvenes, la excepción
cultural en el actual embargo que mantiene EEUU sobre Cuba también
podría hacerse realidad tras las próximas elecciones
de noviembre. Al menos, en eso confían Joe García, Raúl
Martínez y Annette Tadeo, congresistas demócratas
en los distritos 18, 21 y 25 del Sur de la Florida.
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