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Iberdrola, la primera eléctrica española por
valor bursátil ha sufrido un revés de la Justicia
estadounidense en sus planes de compra de Energy East, aunque
ha conseguido sumar importantes apoyos. Senadores republicanos
y demócratas se han aliado para salvar la operación,
mientras que el gobernador del Estado de Nueva York ha solicitado
reunirse con el presidente del regulador que debe autorizar
la adquisición.
El pasado lunes, el juez administrativo encargado de cursar
la autorización del regulador New York Public Service
Commission (PSC) a la compra de Energy East por parte de Iberdrola
instó a las autoridades de este Estado a que no aprobaran
la operación ya que no responde al interés general
de la Administración. El consejo de la PSE celebró
hace un par de días una reunión en la que se decidió
ampliar hasta el 3 de julio el plazo para que las partes presenten
alegaciones sobre el proceso para autorizar la compra de la
estadounidense. El organismo podría retrasar la aprobación
de la compra hasta el próximo 16 de julio.
Iberdrola ha asegurado que reconsiderará la adquisición
en caso de que el regulador de Nueva York limite su capacidad
de inversión en energías renovables o de que las
condiciones para la compra sean muy estrictas. La eléctrica
afirma que se buscarán otras oportunidades en EEUU si
fracasa la operación.
Demócratas y republicanos. Demócratas
y republicanos de Nueva York se han aliado para salvar la operación
de compra de Energy East. Varios senadores han criticado duramente
el rechazo de la Justicia estadounidense para aprobar la operación.
El senador republicano del Estado, Joseph Bruno, líder
de la oposición, ha llegado a pedir, en declaraciones
a la emisora Talk 1300 AM, la destitución del juez y
a acusarle de burócrata por impedir las inversiones
de Iberdrola en la región. Estas personas podrían
decidir irse a Utah, dijo en alusión a la eléctrica
y a la posibilidad de que desista de invertir en Nueva York.
Mientras, el senador demócrata, Charles E. Schumer, aseguró
en un comunicado, poco después de que se diera a conocer
la decisión del juez, que el informe carece de sentido
común y podría costarnos la pérdida de
una inversión de 2.000 millones de dólares y de
los empleos asociados a la misma.
Pero si hay un férreo defensor de Iberdrola es el gobernador
del Estado, David Petersen, que ha calificado de irracional
e ilógico el revés de la Justicia estadounidense
y ha dado un paso más en la defensa de la eléctrica
española al solicitar una reunión con el presidente
PSC, Garry A. Brown.
La patronal neoyorquina también apoyó a Iberdrola
después de que el juez de Nueva York, en un veredicto
no vinculante, recomendara rechazar o poner duras condiciones
a la compra de Energy East. La directora ejecutiva de Rochester
Business Allianceue, Sandy Parker, ha asegurado que "está
totalmente atónita" porque los reguladores con frecuencia
hacen caso omiso a los beneficios de operaciones como ésta.
Pero la patronal no ha sido la única que ha intercedido
por Iberdrola.
'Manos negras'. Iberdrola cuenta con apoyos políticos
y empresariales, pero también se enfrenta a la oposición
de consumidores y productores independientes del Estado de Nueva
York.
Una de las 'manos negras' de la operación la Independente
Power Producers, una asociación que representa a más
de cien empresas generadoras y distribuidoras de gas y electricidad
de Nueva York y que produce más del 70% de la energía
eléctrica del Estado. Su presidente, Gavin Donohue, ha
dicho que si se permite a una empresa (en alusión a Iberdrola),
generar energía eólica dentro de su área
de servicio, podría retrasar la construcción de
parques eólicos.
La directora ejecutiva de Consumer Protection Board, Mindy
Bockstein, aplaudió la decisión del juez Rafael
Epstein, del pasado lunes que recomendó a la New York
Public Service Commission, organismo encargado de autorizar
la compra de Energy East, rechazar o imponer condiciones muy
duras a la operación. Sin embargo, Mindy Bockstein reconoció
que el juez no tuvo en cuenta el compromiso de Iberdrola de
invertir 1.300 millones de euros, porque el anuncio se hizo
después de las audiencias públicas. Por ello,
la directora ejecutiva ha asegurado que solicitará al
regulador que estudie cuáles serán las consecuencias
de esta inversión antes de que el organismo tome una
decisión final.
Último escollo. La aprobación de la PSC
es el último escollo regulatorio para la compra de Energy
East. Hasta la fecha, Iberdrola ha recibido el visto bueno de
cuatro organismos federales de EEUU y de otros tres estatales.
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