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El grupo Blueprime confirmó el lunes su intención de adquirir el 20% del Banco Popular, tras anunciar el grupo Inversor Hispania, presidido por Trinitario Casanova, la venta de su participación del 3,5% en la entidad a esta misma compañía por 604 millones de euros. No obstante, la identidad de los empresarios mexicanos que forman la sociedad sigue sin saberse.
El grupo mexicano reconoció el pasado lunes al regulador bursátil español, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que mantiene negociaciones con varios accionistas del banco para adquirir su participación y poder alcanzar el 20% de la entidad. Entre los accionistas podrían encontrarse Allianz, que posee un participación del 9,56%, Américo Ferreira de Amorin, con un 7,818%, Dresdner Holding (5,931%), Ramchand Bhavnani, con un 4,99%. Fuentes oficiales de la entidad declinaron en hacer comentarios al respecto.
A raíz de esta información, en algunos blog especializados comentaban que “como si fuera un conjunto de matriuskas rusas, los inversores interesados en comprar el 3,5% del Banco Popular propiedad de Trinitario Casanova están ocultando su identidad”.
En este sentido, desvelaban que el puesto de administrador de Blueprime lo ocupaba inicialmente Chalfen Nominees, una empresa británica especializada en alquilarse como testaferro. Pero desde ayer, “los inversores mexicanos han decidido poner un eslabón más entre Blueprime y su identidad”.
Ahora, aseguran los bloggers, el administrador del vehículo de inversión es otra persona jurídica, Goldhind Limited, creada el 27 de marzo de 2008. Según los documentos de registro, el administrador de Goldhind Limited es, de nuevo, Chalfen Nominee, el parapeto último tras el que se esconden los mexicanos.
Dresdner descalificó la oferta de Blueprime por el Banco Popular. Dresdner Bank, filial de la aseguradora Allianz y uno de los principales accionistas de Banco Popular, descalificó la oferta de Blueprime por la compañía que preside Ángel Ron en una nota enviada a sus clientes, publicada por Bloomberg.
Los analistas de Dresdner dicen que la oferta de los desconocidos empresarios mexicanos es “la inversión más extraña que hemos visto nunca”. Además, el banco con sede en Fráncfort ve “altamente improbable” que el Banco de España autorice la operación. Dresdner posee un 5,9% de las acciones de Banco Popular, mientras que su casa matriz es también uno de los principales accionistas del banco español, con un 9,56% de su capital social.
En un comunicado remitido el martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Hispania, propiedad del empresario Trinitario Casanova, explicó que las acciones del Banco Popular que controla su filial Titánica y que se ha comprometido a vender a la sociedad Blueprime están actualmente pignoradas. Para poder vender su 3,5% del Popular a Blueprime, Titánica necesitará la autorización del acreedor, la entidad donde están pignorados o depositados los títulos.
20% del banco.
La operación sólo se ejecutará en el caso de que Blueprime logre alcanzar el 20% del accionariado del Popular mediante “compromisos de venta de otros accionistas”. El bufete Hassans de Gibraltar es el encargado de negociar los paquetes de acciones del banco presidido por Ángel Ron. Al cierre de esta edición, no fue posible contactar con los abogados.
La operación de compraventa entre Hispania y Blueprime se hará a un precio de 14,20 euros, lo que supone una prima del 41% respecto al precio de los títulos de Banco Popular del cierre de ayer.
Las normas del banco de españa vetan los planes de Blueprime. Las intenciones de la misteriosa sociedad Blueprime podrían verse truncadas por la normativa vigente del Banco de España.
Fuentes de la autoridad monetaria nacional han remitido a la Ley 26/1988, de 29 de julio, titulada ‘Disciplina e Intervención de las Entidades de Crédito’. Dentro de esta ley, el artículo 43 cita textualmente “La falta de transparencia en la estructura del grupo al que eventualmente pueda pertenecer la entidad, o la existencia de graves dificultades para inspeccionar u obtener la información necesaria sobre el desarrollo de sus actividades”, exigencia que no cumple Blueprime.
CNMV. El ocultismo de Blueprime también choca frontalmente con las normas de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Por este motivo, fuentes del supervisor bursátil consultadas por este diario han asegurado que han solicitado más información a Blueprime con el objetivo de conocer “quien está detrás” de la sociedad.
Los expertos tampoco se fían de esta operación. De hecho, los analistas preguntados afirman que es muy sorprendente que un grupo de empresarios mexicanos totalmente desconocidos ofrezcan 14,2 euros por acción, “cuando su precio en el mercado es inferior a 10 euros”.
El ‘calentón’ bursátil del Banco Popular pone en evidencia a la CNMV. Las críticas a la CNMV se han incrementado estos días por su actuación con la desconocida Blueprime. La lentitud y la impasibilidad del organismo supervisor son los principales inconvenientes que destacan los expertos.
Fuentes empresariales consultadas por este diario señalan que desde que el pasado lunes se conoció la noticia de que Blueprime había acordado con el empresario Trinitario Casanova la compra del 3,5% del Banco Popular, la CNMV permaneció impasible. Incluso, consintió que la información enviada por los supuestos mexicanos no incorporara nombres ni firmas, ni dirección postal. Los expertos apuntan que la CNMV no debería permitir que la sociedad que actualmente altera con su interés la cotización de Banco Popular, “sea un vehículo tan opaco”.
Algunos aseguran que son precisamente estas operaciones las que ponen a prueba la diligencia con la que actúa el regulador. No obstante, a pesar de la lentitud, según ha podido saber este diario, la CNMV solicitó ayer información a Blueprime para saber quién está detrás. Las voces de los accionistas minoritarios también suenan una vez más para que la CNMV garantice la igualdad de oportunidades.
Banco de España. Los empresarios también exigen que no existan vacíos legales en este tipo de operaciones. En el caso de Blueprime, sus intenciones chocan frontalmente con la Ley 26/1988 del Banco de España. Esta norma protege a las entidades financieras de prácticas con una falta de transferencia en la estructura del grupo. Sin embargo, esta ley sólo incumbe al sector financiero, por lo que el resto de empresas están desamparadas ante estos hechos.
Nueva sociedad. Los empresarios confían ahora en que la nueva sociedad, Comisión Nacional del Mercado Financiero, refuerce las capacidades de intervención y cuide a los inversores. Este organismo integrará las funciones de supervisión que en la actualidad corresponden al Banco de España, CNMV y Dirección General de Seguros.
La CNMV guarda silencio sobre los escarceos de Blueprime en el Popular. Fuentes oficiales de la CNMV consultadas por este diario guardan silencio acerca de la identidad de los misteriosos empresarios mexicanos que están detrás de Blueprime.
Han pasado ya 15 días desde que trascendiese al mercado que un desconocido grupo de inversores mexicanos estaba tratando de adquirir una participación significativa de Banco Popular. La lenta actuación de la CNMV se producía hace un par de jornadas cuando solicitaba a Blueprime más datos. A pesar de no haber plazos fijos para todas las compañías, según aseguró una portavoz oficial del regulador a este diario, la sospechosa sociedad aún no ha desvelado nada.
Desde la CNMV, tampoco comentan las idas y venidas de Trinitario Casanova. El lunes, Grupo Hispania anunció que había vendido su participación por 604 millones de euros a los mexicanos. Un día después, Casanova reconoció que esas acciones se encontraban pignoradas en garantía de una operación de financiación por parte de un acreedor, por lo que este último debía dar su autorización para la venta
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Se esfuma el 3,5%. Y por si fuera poco, Casanova ha informado hoy que el acreedor con el que tenía pignorada su 3,5% ha vendido parte de estas acciones, tras lo cual su participación ya no supera el 3%, umbral por encima del que es necesario declarar públicamente las participaciones. “Como consecuencia de la enajenación de acciones del Banco Popular, titularidad de Hispania, lo que nos ha sido notificado por el acreedor pignoraticio, Titánica no dispone de una participación significativa del capital social”, señala la nota.
Inquietud. Los trabajadores del Banco Popular también se muestran inquietos ante la situación. Ayer, los sindicatos se reunieron con la dirección para conocer las repercusiones que podría tener en su estabilidad laboral el interés de la desconocida Blueprime.
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