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Tras la perdida del apoyo de los empresarios los Kirchner han decidido que no pueden perder ninguna oportunidad para sacar partido electoral de los eventos que suceden en Argentina y a ser posible votos. Esta vez ha sido con la visita que realizó al país el ex presidente del EEUU, Bill Clinton, para dar unas conferencias. Acompañados de todos sus aliados más próximos; Sergio Massa, Julio De Vido y Daniel Scioli, el matrimonio cenó con el ex mandatario estadounidense.
Aunque no todo han sido fiestas para los Kirchner porque esta semana la compañía Techint anunciaba su intención de trasladar parte de su negocio a Uruguay. El grupo concentrará la comercialización de las exportaciones de la empresa Tenaris en el país vecino, donde además acaba de crear una compañía para manejar sus finanzas. Un duro golpe de la mayor trasnacional argentina al Gobierno de Cristina Fernández.
Techint, el holding siderúrgico de la familia Rocca, ha decidido concentrar en Uruguay un mayor número de oficinas relacionadas con sus operaciones internacionales. Muchos analistas consideran que esta es la repuesta de los Rocca al poco apoyo recibido por el Gobierno de Cristina Fernández en relación a la nacionalización de tres empresas del grupo empresarial en Venezuela por parte del Gobierno de Hugo Chávez.
Fuentes cercanas a Techint han asegurado que la decisión se debe a una política de reducción de costes que comenzó a aplicar el grupo a partir de la crisis internacional. Consideran que la empresa Tenaris está reagrupando funciones donde son más eficientes, y que en Uruguay se va hacer todo lo que tenga que ver con la comercialización internacional de la compañía.
A principios del mes de mayo, la compañía creó una nueva empresa, Ternium Treasury Services. Cuando fue inscrita en el Boletín Oficial la empresa aparecía como una filial de Technit, dedicada, entre otras cosas, a la producción de chapas para autos y electrodomésticos. Sin embargo la empresa tiene su dirección oficial en Montevideo.
En el año 2008 el grupo empresarial Techint tuvo una facturación superior a los 14.000 millones de euros y una ganancia cercana a los 2.215 millones de euros. De los 23.000 empleados que el grupo tiene en todo el mundo 7.000 se encuentran en Argentina. El holding tiene su domicilio en Luxemburgo, sin embargo mantiene su centro de operaciones en Argentina, y el holding está identificado como la mayor trasnacional argentina.
Esta nueva reorganización ha llegado cuando las relaciones entre los Rocca y el Gobierno de Cristina Fernández no pasan por su mejor momento. Todo comenzó cuando el mandatario venezolano nacionalizó las empresas Tavsa, Comsigua y Matesi del grupo Techint, y la mandataria argentina no realizó ningún esfuerzo para defender al grupo empresarial. La situación se complicó cuando Cristina reprochó a los Rocca haber depositado fuera del país parte de los cerca de 1.400 millones de euros que desembolsó la Administración venezolana por la anterior nacionalización de Sidor.
Más conflictos. Pero parece que los problemas no acaban para los Kirchner porque esta semana ha entrado en juego el juez estadounidense Thomas Griesa, que ha vuelto al ataque contra los Kirchner en plena precampaña electoral y ha dictaminado que Argentina ha desacatado una orden de su corte al negarse a proveer la información que le habían pedido sobre el movimiento de los fondos que la ANSeS y las AFJP tienen en Nueva York. El magistrado se ha convertido en los últimos años en el terror del matrimonio, ya que además tiene en sus manos las sentencias sobre el default argentino.
El pasado año Griesa ordenó congelar temporalmente las inversiones de las administradoras de fondos de pensiones argentinas en EEUU, que suman alrededor de 553 millones de dólares (430 millones de euros).
Griesa emitió la orden tras aceptar el requerimiento de los representantes de acreedores argentinos que quedaron fuera del canje de deuda pública de ese país establecido en 2005. El magistrado autorizó el embargo de decenas de millones de dólares del Banco Nación de Argentina, tal y como pedían dos fondos de inversión acreedores de deuda argentina que no aceptaron la reestructuración de 2005, Aureluis y Blue Angel.
Esos fondos de inversión iniciaron un juicio en EEUU contra el Estado argentino, al que reclaman 2.000 millones de dólares por el cese de pagos de la deuda pública. Se calcula que hay bonos por 20.000 millones de dólares en manos de quienes no aceptaron la reestructuración hace cuatro años.
El juez ha congelado parte de los activos que se mantenían en EEUU porque los tenedores de bonos buscaban aprovechar los activos del Gobierno argentino en el extranjero.
El país ha quedado fuera de los mercados de deuda internacional desde su cesación de pagos de deuda soberana en el 2002 y los tenedores de bonos han luchado en la corte para recuperar activos que ya han ganado en juicios.
La deuda Argentina se acercaba a los 146.000 millones de dólares a fines del 2008 y enfrenta cerca de 28.000 millones de dólares en obligaciones este año. |