La anunciada bancarrota de General Motors (GM) ha generado un sinfín de interrogantes sobre el futuro inmediato de las diversas filiales que la automovilística norteamericana posee en toda América Latina. Pero la firma de Detroit parece tener claro que no quiere perder sus plantas en México, y así lo ha puesto de manifiesto tranquilizando a sindicatos y autoridades, que saben que el sector representa el 19% de la industria manufacturera y un 2,5% del PIB. El Gobierno de Felipe Calderón ha contribuido con nuevas ayudas a esta industria, pese a las fuertes críticas de la oposición. En declaraciones a Americaeconomica.com, fuentes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) han asegurado que "en México no estamos para otorgar ayudas extraordinarias".
El futuro de GM México. Desde la compañía automovilística han asegurado que se van a mantener prácticamente todas sus operaciones de manufactura en el país azteca. Parece ser que sólo se verá afectada la planta de San Luis Potosí, en concreto en la producción del Pontiac G3 Sedan y Hatchback. Descontando esta excepción, las cuatro plantas que la compañía posee en México mantendrán el mismo nivel de producción que hasta ahora. A parte de las cuatro fábricas, la compañía cuenta con un centro de ingeniería avanzado y una pista de pruebas. Ernesto Hernández, director de comercialización de la filial mexicana de GM, ha indicado en la prensa local que esta reestructuración afecta sólo a las operaciones en EEUU, que en lo que toca a México, no se cerrará ninguna planta. Desde GM del país azteca han querido dejar claro que la situación de la compañía en el país es diferente a la que enfrenta en EEUU, ya que la filial en el país mantiene operaciones sólidas.
En cuanto al futuro a medio plazo, los analistas consideran que los nuevos proyectos de la armadora GM se trasladaran a territorio mexicano, las opciones contempladas son Nuevo León y Coahuila, según ha asegurado Marcela Ordaz, gerente de Latinoamérica de Trade Show Consulting. William E. Gaskin, presidente de Precision Metalform Association(PMA) ha asegurado que la instalación de la planta beneficiará a distintos proveedores del país desde los que hacen las antorchas para soldar, robots, metaleros y estampadores que hacen piezas metálicas. Gaskin ha indicado que México se ha convertido en el líder de manufactura en América, porque su atractivo no es sólo el bajo costo, sino su buena y alta calidad compitiendo muy fuerte con India y China.
A pesar de todas estas buenas noticias para la filial mexicana de GM, en la actualidad la realidad es mucho más negativa. La planta de Silao mantiene, desde el 25 de mayo, un paro técnico que durará hasta el 10 de julio, se trata del tercero y más prolongado de esta sucursal y afectará a casi 10.000 trabajadores. Durante este tiempo los trabajadores solamente recibirán el 55% del sueldo, y se estima que cerca de 2.500 automóviles dejarán de producirse. También ha iniciado un paro de actividades, desde el 30 mayo hasta el 12 de junio, en la planta de San Luis Potosí.
Ante esta situación el Gobierno de Felipe Calderón ha implementado medidas destinadas a mantener la planta laboral. El Gobierno federal ha implementado un programa para ayudar a las empresas que se encuentran en paro técnico, el programa cosiste en que el gobierno pone la tercera parte, el empresario otra y el trabajador absorbe la otra, todo ello para conservar las fuentes laborales.
Críticas a las ayudas del sector del automóvil. En declaraciones a Americaeconomica.com , fuentes del partido de la oposición mexicana Partido de la Revolución Democrática (PRD) han criticado la posibilidad de que el Gobierno de Felipe Calderón de más ayudas financieras al sector automovilístico, especialmente a las filiales de las firmas estadounidenses que operan en el país, como la propia General Motors. "En México no estamos para otorgar ayudas extraordinarias", aseguran desde el grupo político, después de que el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) haya ofrecido una línea de crédito de 300 millones de euros para los proveedores de componentes que exportan a armadoras europeas, asiáticas y norteamericanas.
Fuentes de Bancomext han asegurado que el programa de financiamiento lo han diseñado junto con la Industria Nacional de Autopartes (INA), y que buscan beneficiar a todos los fabricantes de componentes que tengan exportaciones directas a armadores de automóviles y camiones. Según la INA en el país azteca existen 1.550 fábricas de componentes que dan empleo a 450.000 personas. Este apoyo destinado a la industria de componentes hay que sumarlo a las acciones que ha realizado Bancomext a través del crédito directo para empresas de todo el sector. El apoyo supera los 282 millones de euros y atiende necesidades de inversión, ciclo productivo, ventas de exportación y garantías, sustentado en la calidad crediticia del solicitante o con financiamiento estructurado.
Pero estas no son la únicas ayudas financieras que el país azteca ha ofrecido al sector automovilístico, a través del banco de desarrollo mexicano (Nafinsa) se ha otorgado crédito a las firmas estadounidenses que operan en territorio nacional. La subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía, Lorenza Martínez, no ha precisado cifras en relación a la financiación, aunque dijo que superarían lo que cada planta necesita. Asimismo, aseguró que las plantas automovilísticas de fabricantes estadounidenses en México tienen poca deuda y planes de bajo costo, lo que les da una ventaja frente a sus casas matrices.
América Latina. Hoy mismo hemos conocido la noticia de que el Gobierno argentino va a prestar cerca de 50 millones de euros a la filial de GM en el país, para garantizar la financiación de la producción de un nuevo vehículo y mantener los numerosos empleos que el sector genera en Argentina.
La mandataria argentina, Cristina Fernández, ha manifestado que el préstamo está garantizado con una hipoteca sobre la planta que la empresa posee en la provincia de Santa Fe. Según ha asegurada la propia presidenta, dicho préstamo lo hace la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) con los recursos de los trabajadores argentinos. El crédito de Anses cubre el 58% de la iniciativa de GM de desarrollar un vehículo que se comenzará a producir a finales de 2009.
El mensaje de tranquilidad que GM lanzaba a los gobiernos latinoamericanos, al asegurar que la mayoría de sus plantas en la región no se verán afectadas por el proceso de bancarrota de la compañía, puede cambiar, sobre todo en el país carioca, después de que el Banco Estatal de Desarrollo de Brasil (Bndes) anunciase que estudia rechazar una petición de crédito para una filial de General Motors , valorado en 253 millones de euros, porque no puede financiar firmas que están en bancarrota.
Jaime Ardila, presidente de la división brasileña de GM ha manifestado en numerosas ocasiones que la división brasileña es una entidad legal separada de su matriz en Detroit y que no tendrá que presentarse en quiebra. Como parte de la bancarrota de GM, el Gobierno de EEUU pasará a controlar un 60% de la empresa reorganizada, por lo tanto a sus operaciones internacionales se les cortan los fondos que llegan desde la matriz. Al Gobierno brasileño le preocupa que el nuevo panorama limite la capacidad de inversión en las operaciones domésticas de la compañía. |