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Toda la polémica que se lleva dando durante
los últimos meses en torno a la paga de los banqueros
y altos ejecutivos de las entidades está cerca de esclarecerse,
al menos en parte. Al parecer, los organismos reguladores de
Suiza y de EEUU están presionando para que haya una mayor
transparencia en los sueldos de los directivos.
Con esta iniciativa, los organismos esperan sustituir
el morbo que levantan los rumores sobre las ganancias de estos
directivos por cómo se determina esta paga y cuáles
son los motivos para recibir una cantidad en particular.
En Suiza, la llamada para una mayor transparencia
forma parte de una serie de normas centradas en la remuneración
que requerirán una gran simetría entre el riesgo
y la recompensa. Tras una propuesta presentada el pasado miércoles,
las instuticiones financieras del país alpino deberán
responder al requerimiento de explicar los detalles estructurales
de sus formas de compensación. Esto permitirá
a los accionistas sabes cómo los bonus afectan al desarrollo
de la propia entidad.
En cualquier caso, no sólamente los altos
cargos estarán abiertos al escrutinio de los reguladores.
La Autoridad Supervisora del Mercado Financiero Suizo y la Sec
estadounidense ya han anunciado planes para determinar la paga
de los empleados situados en niveles inferiores dentro de las
mismas entidades.
Según el rotativo neoyorquino The New
York Times, estas medidas tienen sentido, ya que según
varios expertos una mayor transparencia en el mercado financiero
tiene que pasar por inspeccionar las operaciones que envuelvan
un gran riesgo, así como las consecuencias y compensaciones
que éstas conllevarían.
No sólo los bancos. De todos modos
los banqueros no estarán solos, al menos no los estadounidenses,
dado que la el organismo regulador estadounidense tiene además
planeado extender sus investigaciones a compañías
no financieras.
Así, además de los bancos, los estudios
cinematográficos y las compañías farmacéuticas,
que normalmente cuentan con empleados que ganan bastante más
que aquellos que figuran en plantilla se verán afectados
por esta iniciativa. Por su parte, según indica el propio
rotativo, "los accionistas deberían entender"
cómo se mide la productividad de estos beneficiados.
La propuesta de transparencia ha recibido una
buena acogida, aunque algunos expertos informan que ésta
debería tener ciertos límites. En cualquier caso,
la medida puede ser útil si se observa el caso de Royal
Dutch Shell, la compañía anglo-holandesa que hizo
públicos sus planes de bonus a largo plazo, y posteriormente
pagó a los ejecutivos aún cuando la compañía
no alcanzó los objetivos establecidos. Así, los
accionistas rechazaron el pago de los bonuses, aunque los comicios
no eran vinculantes.
Así, esta iniciativa pretende precisamente
hacer públicos los datos sobre bonuses para que, posteriormente,
los propios accionistas sean los que decidan.
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