a
 
Año 2006 - Viernes, 24 de marzo
 
Reportaje
 
Las gigantes del acero siguen evaluando las posibilidades de fusión
 
Dos modelos empresariales: Mittal y Arcelor

Alberto Miguel Arruti

 

El pasado mes de enero, Mittal Steel anunció una oferta de compra contra Arcelor, que es su inmediato competidor. Nadie niega que, en el sector del acero, se necesiten fusiones, pues se trata de un sector muy fragmentado, casi diríamos atomizado. Y desde entonces, ambos gigantes han movilizado, e intentado movilizar, a gobiernos, opinión pública y accionistas.

Si se consiguiera la fusión, se lograría una empresa que podía producir más de 100 millones de toneladas de acero al año, lo que la haría tres veces mayor que su inmediato competidor, que es la Nippon Steel. Pese a esta unión, el gigante mundial sólo tendría una cota del 10%. Y estaría presente en 27 países de cuatro continentes. Sólo Australia quedaría fuera. Mittal propone tres argumentos en defensa de esta fusión.

En primer lugar, quiere anular el mito de que en su cartera de productos predominan los de baja calidad. En segundo lugar, pretende convencer de que su producción de bajo coste tiene enormes posibilidades de crecimiento y, finalmente, defiende la idea que de que Mittal y Acelor son empresas complementarias, desde un punto de vista geográfico. La empresa angloindia cuenta con todos los apoyos en EEUU, tanto de la industria como de los sindicatos. Por el contrario, tiene la oposición de los gobiernos luxemburgués, francés y español, y de los sindicatos europeos, con UGT y Comisiones Obreras a la cabeza.

Mittal representa el esfuerzo y el tesón de un hombre: Lakshmi Mittal, que es el quinto hombre más rico del mundo. Sólo le anteceden, según la revista Forbes, Bill Gates, Warren Buffet, el magnate mexicano de la telefonía, Carlos Slim, y el sueco Ingvar Kamprad, fundador de Ikea. Llama la atención que hizo su fortuna con la industria del acero, cuenta ésta ha atravesado en los últimos años una fuerte recesión, tanto en EEUU como en Europa. Mittal, que no ha perdido su nacionalidad india, nació en 1950, en el seno de una familia pobre de Sadulpur, en Rajastán (India). En 1995, se estableció en Londres.

Por su parte, Arcelor es, y así lo pretende demostrar, una empresa muy distinta. Surgió, como es sabido, de la fusión de la luxemburguesa Arbed, la francesa Usinor y la española Aceralia. Tanto Arcelor, como Mittal, son empresas privadas, aunque la primera tiene una participación del 5,6% del Estado de Luxemburgo y el 2,3%, de la región Valona belga. Arcelor está empeñada en crear valor en todas las operaciones que realiza y así lo ha explicado Guy Dollé, que es el presidente de la dirección general de Arcelor. Manifiesta que el modelo de crecimiento de Mittal está acabado. El modelo consistió en comprar a bajo precio activos de baja calidad. Pero esto es cada día más difícil, porque ya no quedan inversiones baratas. Por ejemplo, la siderurgia de Ucrania fue privatizada por 800 millones de dólares hace tres años y Mittal ha pagado 4.800 millones.

Cada vez quedan menos empresas públicas, excepto en China, y ya son conscientes del valor de sus activos. Arcelor que, en fecha reciente, adquirió la canadiense Dofasco y que tiene una presencia creciente en Latinoamérica, sobre todo en Brasil, basa su crecimiento en la investigación, en la mejora permanente de los productos que fabrica y en la especialización de cada planta en un determinado producto.

En cuanto a mantener o no el empleo, Guy Dollé ha sido explícito: "en esta industria si quieres ser competitivo tienes que reducir los costes cada año y los costes laborales son una parte. Se ha dicho durante 15 años en todas partes. Lo que puedo garantizar es que nos ocupamos de la gente y que ayudamos a industrializar el área donde están. Buscamos acuerdos. Otros cierran en un día y echan a la gente. Nosotros no lo hacemos".

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España