Tras
convertirse en la primera mujer presidenta de Chile hace quince
días, Michelle Bachelet ha concluido su primera, aunque
breve, gira internacional de cuatro días para trazar las
principales líneas de lo que será su política
exterior. Los recortes en el suministro de gas natural proveniente
de Argentina se convirtieron en uno de los temas prioritarios
de la agenda de la mandataria chilena en unas negociaciones calificadas
de insuficientes por las fuerzas de la oposición.
Baldo Prokurica, senador de Renovación
Nacional (RN), uno de los principales rivales de la Administración
de Chile, confiaba en que Bachelet exigiese a la nación
vecina que cumpliese con sus obligaciones, pero, en su opinión,
la situación en vez de mejorar, ha empeorado. El presidente
de Argentina, Néstor Kirchner, ha actuado de manera incorrecta,
según criticó Prukira en rueda de prensa.
No obstante, después del
encuentro, ambos presidentes manifestaron sentirse optimistas
a la hora de encontrar mecanismos que permitan seguir enviando
gas natural desde Argentina a Chile. Así, los dos líderes
intentan tranquilizar a los mercados chilenos, que desde 2001
sufre disminuciones en el suministro de esta fuente energética,
de la que consume 22 millones de metros cúbicos diarios
y cuyas importaciones tienen su origen fundamentalmente en el
país de Kirchner que, tras la crisis de hace tres años,
experimentó un incremento de su demanda interna.
Junto a Bachelet viajó
una delegación formada por los ministros de Relaciones
Exteriores, Defensa, Obras Públicas y Transporte con el
objetivo de facilitar las negociaciones y demostrar además
que la relación entre las dos repúblicas no se sustenta
sólo en la energía.
En este sentido, ambos presidentes
anunciaron que lanzarán una licitación internacional
para rehabilitar el Ferrocarril Trasandino Central en julio de
2006, con una extensión de 70 kilómetros aproximadamente
y realizarán estudios de viabilidad para construir un túnel
binacional y otro bioceánico en Patagonia. Bachelet también
subrayó la necesidad de crear el llamado "Anillo Energético",
un proyecto que busca integrar a la mayoría de las naciones
latinoamericanas, que se abastecerían de las reservas venezolanas
de petróleo y del gas boliviano.
Aún así, el senador
de RN ha reiterado la necesidad de buscar energías alternativas
y promover incentivos para que éstas se generen. Prokurica
considera que la petrolera estatal Enap, la segunda empresa que más
beneficios entrega a la Administración chilena después
de Codelco, debería ser la encargada de plantear una solución
y reducir sus actividades de explotación fuera de las fronteras,
como las operaciones que realiza en la actualidad en Egipto o
en Argelia, por ejemplo.
Bachelet en Uruguay. El segundo
destino de Bachelet antes de regresar a su país fue Uruguay,
donde se reunió brevemente con Tabaré Vázquez
para avanzar en temas de interés mutuo. Entre los acuerdos
alcanzados, destacan los relacionados con el intercambio
y colaboración científica así como mecanismos
que fortalezcan la democracia. Los mandatarios también
reafirmaron la importancia de la integración energética
y el Gasoducto del Sur, una infraestructura que transportará
gas venezolano hasta Argentina y Brasil, atravesando Uruguay.
En su corta visita, la mandataria
chilena no quiso involucrarse en el conflicto que precisamente
mantienen Argentina y Uruguay por la instalación de dos
plantas de celulosa uruguayas en el límite fronterizo entre
ambos países. Bachelet calificó el problema de "asunto
bilateral" y manifestó su confianza en que Kirchner y Vázquez
solucionen sus diferencias lo antes posible.
Aunque la presidenta de Chile no
incluyó en su corta gira una visita a Bolivia, Evo Morales
ha intentado hacerse por todos los medios un hueco en la apretada
agenda de Bachelet. El líder cocalero ha pedido a la Organización
de Estados Americanos (OEA) que convoque de manera urgente un
encuentro extraordinario para avanzar en las negociaciones de
una salida al mar soberana boliviana, un asunto que la mandataria
chilena había prometido revisar.
Sin embargo, el canciller de Chile,
Alejandro Foxley, ha pedido a Morales que se espere "un poquito".
El alto funcionario enfatizó que no se modificará
la política exterior chilena aunque no descartó
que se trabaje en conjunto para avanzar en una agenda en común.
El líder aymara confía, por su parte, en que tarde
o temprano, Bolivia vuelva al Océano Pacífico, una
salida que, a su juicio, le corresponde por justicia desde hace
100 años.
La primera medida. Pero
en esta semana Bachelet también ha trabajado en los trazos
de su nueva Administración y ha revelado cuál será
la primera de las 36 medidas que prometió aplicar en sus
primeros 100 días de Gobierno: un reajuste del 10% en las
pensiones inferiores a 100.000 pesos (156 euros).
La mandataria chilena estima que, una vez que se envíe
el proyecto de ley al Congreso el próximo 4 de abril con
carácter de urgencia, entrará en vigor a partir del 1 de
mayo.
La iniciativa tiene un coste fiscal
de 180 millones de dólares (140 millones de euros) anuales,
y la mayor parte de la misma se financiará este año
con los 300 millones de dólares (249 millones de euros)
de libre disposición heredaros de la Administración
del ex presidente Ricardo Lagos. El ministro de Trabajo, Osvaldo
Andrade, ha pedido al Legislativo, dominado por los partidos aliados
de la gubernamental Concertación, que apoye la propuesta.
Parece ser que así será.
El senador de la opositora Unión Democrática Independiente
(UDI) Hernán Larraín señaló que
es un paso necesario que se debía dar, teniendo en cuenta la grave
situación y las bajísimas pensiones de muchos de
los chilenos. Esta opinión es compartida por su colega
Pablo Longueira, quien asegura que aún sin conocer los
detalles específicos del texto que entrará al Congreso,
cualquier iniciativa que mejore el actual sistema contará
con el respaldo pleno de todos.
Pero este no ha sido el único
anuncio que ha causado satisfacción entre las autoridades
chilenas. El Banco Central (BC) indicó que la economía
del país creció el año pasado un 6,3%, una tasa que no se alcanzaba desde 1997. Y podría seguir
incrementándose en el presente año, ya que según
el informe de la autoridad monetaria, se prevé un aumento
del PIB entre el 6% y el 6,5%.
Los sectores que más
crecieron en 2005 fueron comunicaciones (9,9%), construcción
(9,8%) y comercio (8,5%). La pesca fue el único sector
que presentó una caída en su producción nacional,
mientras que la minería no experimentó apenas variaciones
con respecto a años anteriores.
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