Los últimos movimientos en el sector eléctrico europeo han puesto sobre la mesa un debate que, en definitiva, evidencia una carencia: la de definir qué sectores son estratégicos en Europa. Durante la pasada semana, la Comisión Europea abordó algunas de las operaciones empresariales más polémicas de la actualidad, concentradas en su mayoría en el sector energético: la OPA de E.ON sobre Endesa y la fusión entre Gaz de France (GdF) y Suez, promovida en principio por el Gobierno francés, para evitar una OPA hostil de Enel.
El portavoz del Ejecutivo comunitario, Johannes Laitenberger, reconoció el pasado lunes que la Unión Europea (UE) se encuentra en una fase de "transformación" de los mercados energéticos, y por ello "es natural que los actores políticos y económicos se interroguen sobre los mejores instrumentos para hacer frente a los desafíos con éxito". Recordó que Bruselas recibió el mandato de los líderes europeos en la cumbre de Hampton Court de octubre de 2005 para realizar una reflexión sobre la política energética de la UE.
En los próximos días, la Comisión Europea va a presentar un Libro Verde sobre política energética, y sus representantes han dejado clara su preocupación por el comportamiento anticompetitivo de algunas empresas del sector en el marco de la investigación abierta por la comisaria de Competencia, Neelie Kroes.
Francia y España. El citado portavoz comunitario reconoció que la Comisión todavía no tiene una posición detallada sobre las decisiones que el Gobierno español tomó hace dos semanas en Consejo de Ministros por las que ampliaba las competencias de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) para que pudiese estudiar la OPA de la alemana E.ON sobre Endesa. "Las decisiones están siendo analizadas, y después, sobre la base de este análisis, habrá una toma de postura de la comisión si es necesario". Tampoco quiso pronunciarse sobre el fondo de la citada operación y añadió que Bruselas se pronuncia después de la notificación de las empresas, y después de examinarlas.
Respecto a citada la fusión entre la compañía GdF y la empresa energética franco-belga Suez, promovida por el Gobierno francés para impedir una OPA de la italiana Enel sobre la última, indicó que no hay indicios de que se viole el principio de la libre circulación de capitales. Sin embargo, añadió que la Comisión realiza una supervisión continua de la situación y todo dependerá de los detalles de la operación.
No obstante, el Gobierno italiano ha exigido una intervención y ha acusado a Francia de haber violado las leyes del mercado interno. El ministro de Economía transalpino, Giulio Tremonti, tras reunirse con el comisario de Mercado Interior, Charlie McCreevy, manifestó que la operación violaba el principio de libre circulación de capitales, el principio de no discriminación y la directiva de abuso de mercado.
Por el contrario, el primer ministro francés, Dominique de Villepin, negó que la fusión promovida por su Gobierno entre GdF y Suez fuera una cuestión de proteccionismo económico y precisó que el llamado 'patriotismo económico' sólo pretende situar a la misma altura a las empresas francesas con las extranjeras.
Pero, la guerra está abierta. Unas horas después, en la noche del miércoles, Enel presentó una queja formal ante la Comisión Europea en la que exigía que se examinara si la fusión entre GdF y Suez era compatible con la legislación comunitaria. El portavoz del comisario de Mercado Interior, Oliver Drewes, afirmó que la eléctrica italiana había enviado sus comentarios a Bruselas en forma de memorándum.
Durao Barroso. La situación de tensión entre todos los países ha sido tal que, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se vio obligado a intervenir. Así, el mandatario hizo un llamamiento a los responsables políticos para que evitaran aplicar una "lógica nacionalista" en el sector energético.
Según el presidente de la Comisión Europea, sería "negativo" para la UE y para los Estados miembros. Durao Barroso afirmó que la Comisión Europea analizará los proyectos de fusión con arreglo al derecho comunitario para garantizar que no se atenta contra las reglas del mercado interior.
En la misma línea, Joaquín Almunia aseguró que "Europa está en un momento delicado" por culpa de las tendencias proteccionistas mostradas por algunos Estados miembros en recientes operaciones de concentración en el sector energético. |