Este
viernes tiene lugar una cumbre extraordinaria, del Sistema de
Integración Centroamericana (SICA), que reunirá
a los presidentes de los países centroamericanos. Este
encuentro tiene como objetivo principal el elevar la competitividad
de la región tras el acercamiento con la Unión Europea
y los Tratados de Libre Comercio (TLC) que estos países
acaban de firmar con EEUU.
El día antes de la celebración
de la cumbre, varios de estos cancilleres se reunieron para hablar
de la actualidad de la región. En el encuentro del día
anterior a la cumbre los mandatarios revisaron acuerdos de materia
comercial, energética y de transporte dirigidos a fortalecer
la integración para sacarle mayor provecho a los TLC.
Además, el vicepresidente
de Panamá, Samuel Lewis Navarro , declaró que, bajo
su punto de vista, es urgente elaborar una actitud entre los países
de la región en la que predomine la “interconexión
entre las naciones”, dijo Lewis refiriéndose a esos
acuerdos tras su revisión.
A la cumbre, que se celebra en
el extremo occidental del Canal de Panamá, junto al Océano
Pacífico, acudirán los presidentes de Guatemala,
Oscar Berger, de Costa Rica, Abel Pacheco, de Nicaragua, Enrique
Bolaños, y el primer ministro de Belice, Said Musa. También
estará presente el canciller de Honduras, Manuel Zelaya
quien ya lleva en Panamá desde principios de la semana.
Sin embargo, una ausencia que seguramente se notará es
la del presidente de El Salvador, Antonio Saca, que ha enviado
a la viceministro del país, Ana Vilma Escobar, a representarle
en su lugar durante el encuentro.
El propósito de esta reunión
es fortalecer la integración regional de cara a la globalización,
ya que la región de Centroamérica empieza a interesar
a inversores extranjeros. Un hecho que demuestra este nuevo interés
internacional por las naciones centroamericanas es la puesta en
vigor del TLC con Estados Unidos.
Además, esta cumbre se realiza
también con la vista puesta en el encuentro que tendrá
lugar el próximo mes de mayo, en Viena, en el que se reunirán
representantes de la Unión Europea y de América
Latina y el Caribe para tratar las relaciones que hasta ahora
ambos continentes han mantenido, y la posibilidad de mejorarlas.
Todo parece indicar que esta cumbre
extraordinaria quiere materializar una unión regional concluyendo
los acuerdos bilaterales entre naciones y los de libre comercio
que ya se han iniciado dentro de Centroamérica, ya que
hay algunos países, como Panamá, que tan solo tienen
acuerdos con otra nación.
Aparte, Lewis indicó que
Panamá va a impulsar un proyecto con el Programa Mundial
de Alimentos y el Banco Interamericano de Desarrollo, con la intención
de vencer el hambre que afecta a más de un millón
de niños centroamericanos.
|