Los
fondos de capital privado (Private Equity) han animado las bolsas
internacionales en los últimos meses gracias a la capacidad
demostrada en 2005 para adquirir empresas de capitalización
media. ¿Podrían ahora atreverse con un bluechip?.
Quizá sí.
La operación realizada sobre SunGard Data Systems en marzo
de 2005, fue el punto de partida. En aquel momento un grupo de
siete gestoras de fondos de capital privado, entre ellas la filial
de Goldman Sachs, pagaron 11.300 millones de dólares (9.470
millones de euros) por el 100% del capital de esta compañía
especializada en diseñar software para el sector financiero.
Fue un salto cualitativo y cuantitativo que demostró a
los inversores de todo el mundo que estas compañías
estaban dispuestas a participar en la puja por casi cualquier
empresa que pudiera ser comprada. Tuviera el tamaño que
tuviera. Y, aunque en el resto del año, no hubo ninguna
otra operación con volúmenes parecidos, sí
se registraron intentos. Incluso en España, donde algunas
de estas gestoras estuvieron hasta las últimas rondas en
la lucha por Amena. Y hubo un repunte evidente de su actividad.
Datos. En 2004, estos fondos completaron 159
operaciones de compra valoradas en sólo 47.400 millones
de dólares (37.726 millones de euros). Sin embargo, al
año pasado aunque sólo se realizaron 30 operaciones
más, el volumen de dinero comprometido fue más del
doble: 100.700 millones de dólares (84.400 millones de
euros). Todo parece listo pues, para que en 2006 el sector alcance
su madurez con el acoso y derribo de un auténtico blue
chip. Y si los rumores fueran ciertos, en ello estarían.
Trimestre. En lo que va de año, sin que
se haya completado aún un trimestre, los fondos de capital
privado han realizado ya 34 operaciones, valoradas en 33.800 millones
de dólares (28.328 millones de euros), un 33,57% del volumen
total movido por el sector en 2005. De ahí que casi cada
día se hable de que tienen un objetivo nuevo.
Estilo. La capacidad de esta industria para
conseguir recursos, y el apoyo bancario recibido, parece conceder
al sector posibilidades infinitas. Las entidades financieras se
han mostrado hasta ahora más que dispuestas a conceder
macrocréditos puente en los que pueden llegar a obtener
ganancias rápidas de algo más que el 3% del total
de dinero comprometido. Pero, por ahora, hay un límite.
Un informe de JP Morgan lo sitúa en unos 30.000 millones
de dólares (25.142 millones de euros). La cifra impresiona.
Según ella, sólo tres empresas del Ibex 35 estarían
fuera de este cerco teórico: Santander, Telefónica
y BBVA. Una situación que se repite también en el
resto de Europa. Con otro peligro: ahora el capital privado parece
buscar empresas que dispongan de beneficios recurrentes. Como
telefónicas y eléctricas.
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