a
 
Año 2006 - Viernes, 17 de marzo
 
Reportaje
 
Washington opta por endeudarse más para afrontar el año electoral
 
Un diluvio de bonos

J.Jameson

 

El actual inquilino de la Casa Blanca, George Bush, acaba de batir otro récord. Ya es el presidente de EEUU, bajo cuyo mandato más se han aumentado los límites que el Congreso y el Senado fijan a la deuda viva que puede mantener el Tesoro en los mercados financieros.

Nueve billones de dólares, esa es la cantidad total hasta la que podrá endeudarse a partir de ahora EEUU. Un 9,76% más que la última cantidad prevista (8,2 billones). Ya empieza a ser una costumbre para el actual equipo económico que dirige John Snow, emitir bonos y conseguir que los inversores de todo el mundo financien los inmensos déficits estadounidenses. Eso sí, por ahora con éxito.

Hasta cuatro veces ha tenido que recurrir Washington a la argucia de aumentar los límites del endeudamiento federal para mantener el ritmo de gasto público sin retocar sus programas de recortes de impuestos. En total un aumento de tres billones de dólares, justo un 50% más del que estaba fijado cuando Bill Clinton abandonó el poder. No importa que con este presidente el déficit público del año fiscal 2007 supere, ya con seguridad, el récord histórico de 412.700 millones de dólares, marcado por él mismo en 2004.

Las llamadas de algunos parlamentarios republicanos a la contencion del gasto han quedado hechas añicos ante la evidencia que muestran las encuestas. Los demócratas, sin haber hecho nada especial ni tener un programa común diferenciado, podrían en las elecciones parciales de noviembre alcanzar la mayoría en las dos Cámaras, que ahora disfrutan los republicanos. Todo por el imparable deterioro de la popularidad de Bush, situada ya en el 30%. Y nada mejor que un aumento del gasto federal para evitarlo. A medida que el panorama político se ensombrecía para el partido del actual presidente la negociación sobre el presupuesto de este año se aclaraba.

El nuevo presidente de la FED, Ben Bernanke, ha querido fijar sus responsabilidades por si sucede lo peor. En una carta al Comité de Presupuestos del Senado, que le había dirigido una consulta, ha dejado caer que los déficits pueden frenar la economía.

La morosidad hipotecaria repunta con fuerza en EEUU. Según los últimos datos presentados por la Asociación Hipotecaria de EEUU, en el último trimestre del pasado año la morosidad experimentó un fuerte repunte hasta situarse en el 4,7%, por encima del 4,44% del trimestre anterior, pero en línea con las previsiones de los analistas. El dato es, además, la mayor cifra registrada desde hace dos años y medio. Y, lo que quizá sea peor, se corresponde con un periodo en el que el tipo hipotecario medio a treinta años estuvo situado en el 6%, lejos de las cifras de julio de 2005, cuando marcó un máximo anual del 6,50%, y de la actual 6,37%.

De momento la cifra no preocupa demasiado a los expertos porque casi el 75% del problema se concentra en los préstamos “subprime”, créditos con un tipo de interés mucho más alto que la media, en algunos casos al borde del delito de usura, que se conceden a colectivos de riesgo, pero también empieza a dejarse notar en esta cifra el impacto de algunas variables que pueden plantear problemas a medio plazo. Desde la misma subida de los tipos de interés que afecta directamente a los pagos de préstamos a tipo variable al impacto en las economías familiares del aumento de los precios energéticos, por ejemplo.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España