La
rivalidad entre el Gobierno boliviano y la hispano-argentina Repsol
YPF ha vuelto a reavivarse esta semana a pesar del encuentro aparentemente
conciliador celebrado por el responsable de la compañía,
Antonio Brufau, y Evo Morales a principios de marzo. La detención,
y posterior liberación bajo fianza, de los dos máximos
responsables de Andina, la filial de la petrolera en Bolivia,
ha desatado la ira de Repsol YPF, que amenaza con llevar el conflicto
ante los tribunales internacionales.
Ni siquiera las palabras del
ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Angel
Moratinos, quien asegura que pronto se encontrará una solución
pacificadora para ambas partes, han servido para calmar los ánimos
de la petrolera hispano-argentina. Respol YPF ha anunciado que
acudirá a la justicia internacional para defender la inocencia
de todos sus directivos, tras calificar, mediante un comunicado,
de irregular e injustificado, la detención de los ejecutivos
de Andina, Julio Gavito y Pedro Sánchez el pasado miércoles.
La empresa considera además que estuvieron retenidos sin
que se les hubiera imputado ningún delito, lo que supone
a su juicio, una flagrante violación del debido proceso.
De momento, la compañía
de Brufau planteará un recurso para evitar pagar la fianza
de 400.000 bolivianos (41.831 euros) que deberán entregar
Gavito y Sánchez en un plazo de quince días por
recuperar su libertad. El abogado de Repsol YPF, Abel Montaño,
alegará que Andina se ha caracterizado por mantener una
actitud positiva durante el conflicto y que ha prestado la máxima
colaboración así como toda la documentación
requerida en el transcurso de las investigaciones.
Por su parte, el fiscal boliviano
José Cenenaro, en declaraciones a los periodistas, ha señalado
que las actuaciones han estado enmarcadas en el campo legal por
lo que ahora las investigaciones continuarán citando a
otras personas para aclarar el delito de contrabando imputado
a los ejecutivos de Andina. Mientras tanto, los dos máximos
directivos de la compañía en Bolivia no podrán
salir del país y están obligados a presentarse al
menos una vez al mes ante los fiscales del caso.
Salvo Moratinos, nadie se atreve
a especular por ahora sobre cuándo podría terminar
el conflicto que comenzó el pasado mes de febrero, después
de que la Aduana boliviana presentase una demanda contra los responsables
de Repsol YPF, acusados de una exportación irregular de
230.400 barriles de crudo por un coste que supera los 9,2 millones
de dólares (7,7 millones de euros), presuntamente cometida
por Andina entre junio de 2004 y julio de 2005. Sin embargo, el
alto funcionario español señaló que por parte
de Evo Morales, también existe una clara intención
de poner fin a la disputa.
Desde el Ejecutivo de Bolivia
se intenta transmitir calma. El ministro de la Presidencia, Juan
Ramón Quintana, ha señalado, en declaraciones a
la prensa internacional, que la producción de Andina está
garantizada a pesar de los problemas judiciales. El alto funcionario
aseguró que la Administración boliviana no teme
que se produzcan efectos de contracción de la inversión
extranjera a raíz del conflicto ya que en su opinión,
el Gobierno de Evo Morales trata de ofrecer las mejores señales
y condiciones a los hombres de negocio internacionales para que
puedan invertir en el país en aquellos lugares que crean
convenientes.
No obstante, las consecuencias
de esta disputa han comenzado a hacerse patentes. En primer lugar,
se ha vuelto a suspender por segunda vez la reunión entre
Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB) y Respol YPF
que estaba programa para este miércoles, según indicó
a Americaeconomica.com el portavoz de la estatal, Edwin
Miranda. En el encuentro ambas partes iban a tratar el proyecto
de la hispano-argentina de construir en asociación con
YPFB un gasoducto y planta de licuefación de gas natural
(GNL) con una inversión aproximada de 150 millones de dólares
(124 millones de euros).
En un principio, la entrevista
estaba programada para el 8 de marzo pero se canceló debido
a que una comisión técnica de Respol YPF debía
de trasladarse de Argentina a Bolivia, viaje que no se puedo llevar
a cabo a causa de una huelga de las aerolíneas argentinas.
Los posibles asistentes descartaron entonces que la anulación
guardase relación con la orden de detención que
pesaba sobre Gavito.
Pero ahora la situación
es diferente. Fuentes cercanas al proceso consultadas por este
diario, aseguran que la suspensión del encuentro del pasado
miércoles es, sin duda, debido a la detención de
los directivos de la petrolera hispano-argentina, que pone de
manifiesto las diferencias entre ambas partes. De momento, no
se ha establecido ninguna fecha para una nueva reunión.
El país peor
valorado. Los empresarios españoles han decidido
castigar a Bolivia por el conflicto que sufre Repsol
YPF. En una encuesta, realizada por Iberglobal y el Club de Exportadores
e Inversores, los hombres de negocio señalan a la República
de bolivia como el país que ofrece menos garantía
a los empresarios españoles. Venezuela, Argelia, Indonesia
y Rusia también aparecen como los países peores
valorados. En el lado opuesto, Canadá, EEUU y la Unión
Europea.
Estos resultados se hicieron
públicos poco después de las declaraciones de Evo
Morales en alusión a la disputa con la hispano-argentina.
Según la agencia Efe, el presidente de Bolivia
subrayó que las empresas tienen la obligación de
subordinarse y cumplir con las leyes de Bolivia. Las que respeten
al Estado nacional serán bienvenidas, pero las que cometan
irregularidades o no paguen los tributos, tienen que ser castigadas.
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