El
opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB)
ha escogido al gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckim, para que
se enfrente a Lula da Silva en las elecciones presidenciales de
octubre. Aunque la diferencia entre ambos candidatos en los últimos
sondeos de opinión es de 22 puntos porcentuales a favor
del presidente de Brasil, la elección de Alckim ya ha triunfado
en el sector empresarial del país.
Para Antonio Ermirio Moraes,
responsable de Votrantim, uno de los grupos industriales más
poderosos de Brasil, el gobernador paulista es un candidato a
tener en cuenta debido a que ha realizado un gobierno limpio y
sin corrupción. Una opinión que es compartida por
el titular de la Federación de Industria del Estadi de
Sao Paulo (Fiesp), Paulo Skaf, quien además afirmó
que si el programa de gobierno realizado por Alckmin es ampliado
a todo Brasil, será muy positivo para la nación.
El prestigioso analista económico,
Ricardo Castiglioni, en declaraciones a Americaeconomica.com,
indicó que el candidato del PSDB ha sido siempre partidario
de reducir los impuestos del sector privado, una política
con la que en su opinión, se ha ganado el apoyo de los
empresarios. Además, varios expertos han destacado también
que Sao Paulo es el Estado de Brasil que más ha crecido
económicamente durante las últimas dos décadas,
gracias al recorte de tasas aplicados por Alckim.
En este sentido, el nuevo contricante
de Lula indicó que el incremento económico de Brasil
en 2005 fue insuficiente y uno de los más bajos registrados
entre las naciones emergentes. El candidato del PSDB recordó
que el PIB el año pasado aumentó un 2,3% en relación
al año pasado, aunque se espera que este indicador crezca
un 3,5% en 2006, según la encuesta semanal que realiza
el Banco Central de Brasil (BC) entre 100 instituciones financieras.
Sin embargo, según ha
podido saber este diario, la designación de Alckim tomó
a muchos por sopresa. Sobre todo si se tiene en cuenta que el
gobernador paulista apenas aparecía en los sondeos en los
que el otro precandidato del PSDB y antiguo rival de Lula, José
Serra, llegó incluso a superar al presidente de Brasil
en intención de voto. Por esta razón, los expertos
políticos consideraban que Serra era el único candidato
con posibilidades de vencer al mandatario brasileño, y
además esperaba ser aclamado unánimemente entre
los miembros de su partido. Alckim, en opinión de varios
analistas, es un gran desconocido y carece hasta el momento de
apoyo popular.
La última encuesta señalaba
que de celebrarse hoy las elecciones, Lula conseguiría
el 47,6% de los votos frente al 37,8% que obtendría Serra.
En las presidenciales del pasado 2002, el hasta ahora rival del
presidente de Brasil perdió los comicios al conseguir el
38,7% del respaldo popular, casi la mitad de lo que logró
el mandatario brasileño.
En otro sondeo publicado el
pasado mes de febrero, se señalaba que de ser Alckim el
contrincante de Lula en octubre, el aspirante del PSDB obtendría
el 29,7% de los votos y el presidente de Brasil, en 51,3%.
Acogida en Wall Street.
El nombramiento ha provocado además que se incremente un
0,5% el valor del real frente al dólar durante las últimas
jornadas. Según los analistas financieros de Wall Street,
este fortalecimiento de la divisa brasileña responde a
las perspectivas que tienen los inversores internacionales de
que Alckim aplique políticas más estrictas para
luchar contra la inflación. En declaraciones a las agencias
de información internacional, miembros del grupo Goldman
Sachs, opinaron que si Serra se hubiera convertido en el nuevo
presidente de Brasil, hubiese incrementado el gasto público,
mientras que al gobernador paulista le avala una sólida
experiencia en austeridad fiscal. Al cierre de esta edición,
el dólar se cambiaba a 2,11 reales.
Los hombres de negocio internacionales
consideran que Alckim es probablemente el mejor candidato para
Brasil desde una perspectiva de mercado, y confían en que
su popularidad mejore en los próximos meses con respecto
a la de Lula, quien sin embargo, no ha hecho oficial todavía
si buscará la reelección aunque se espera que lo
confirme a principios de abril, fecha tope que tienen los aspirantes
a la Presidencia para inscribir su candidatura.
Brasil está ahora pendiente
también de que el Partido Movimiento Demócrata Brasileño
(PMDB), con mayoria en el Congreso del país, eliga a su
aspirante presidencial. De momento, la agrupación se encuentra
dividida entre los que quieren respaldar a Lula (liderada por
el jefe del Senado, Renan Calheiros) y los que tienen la intención
de registrarse como precandidatos (el gobernador de Rio Grande
do Sul, Germano Rigotto, y el ex gobernador de Rio de Janeiro
Anthony Garotinho).
Sobre la posibilidad de que
Alckim pueda ser una amenaza real para que Lula consiga la relección,
expertos consultados por Americaeconomica.com, reconocieron
que aún es pronto para averiguarlo.
|