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No falla. Cada vez que la máquina de producir ganancias
bursátiles en EEUU amenaza con pararse, los especialistas
del sector se multiplican en los medios de comunicación
convencionales para evitar el pánico de los pequeños
inversores, con tendencia a ver un crash donde, aparentemente
no lo hay. Esta semana la historia ha vuelto a repetirse.
El retroceso bursátil del pasado martes y las amenazas
de recesión lanzadas por varios expertos de prestigio pusieron
en marcha el mecanismo. También como es habitual, los expertos
suelen extender su mirada en el tiempo para ofrecer al amedrentado
público la estadística prodigiosa de siempre: Si
uno considera en su análisis periodos dilatados de tiempo,
la Bolsa siempre resulta más rentable que cualquier otra
inversión.
De la recopilación de los artículos y las intervenciones
televisivas otra vez la CNBC ha salido al rescate de Wal
Street- que han prodigado los expertos en su último maratón
resulta posible extraer algunas cifras comunes. Por ejemplo está:
en los últimos quince años, el sector financiero
se ha convertido en el más rentable de la bolsa estadounidense
con una revalorización anual media en el precio de sus
acciones del 15,9%. La clasificación sectorial se completa
con gas y energía, en segunda posición con una el
14%, y en un sorprendente tercer lugar figura, el siempre maldito
sector tecnológico que, a pesar de sus desplomes desmesurados
y gracias, quizá a sus inexplicables y exuberantes alzas,
habría conseguido cerrar este periodo con el 12,3%.
Pero para que la foto tenga un verdadero tinte realista habría
que completar estos números con otros que indicaran el
grado de riesgo correspondiente a cada uno de estos sectores bursátiles.
En ese sentido, los índices de volatilidad (que miden la
frecuencia en que se producen rápidas oscilaciones en los
precios) cuentan una historia algo diferente. Las tecnológicas
lideran esta clasificación con un espeluznante 29%. En
segundo lugar, y a cierta distancia, estarían las telecomunicaciones
con un 20,8% y, lo que quizá sea peor con una revalorización
anual media de sólo el 6,3%.
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