a
 
Año IX - Madrid, viernes 2 de marzo de 2007
 
Reportaje
 

La filantropía trae problemas a Hillary

La señora Clinton hace trampas

J. Jameson

La durísima precampaña presidencial demócrata se ha visto sacudida por una exclusiva del Washington Post en la que se pone en cuestión la honestidad de Hillary Clinton, la actual senadora por Nueva York y candidata favorita del aparato del partido. Según la información publicada por el diario, la señora Clinton ha hecho trampa durante cinco años seguidos en la declaración de bienes que la legislación estadounidense obliga a realizar cada 365 días a todos los ocupantes de los escaños de la Cámara alta.

La omisión es menor pero, especialmente significativa. La senadora ha olvidado decir desde 2002 que ocupa el cargo de secretaria y tesorera en la Clinton Family Foundation, que preside su marido Bill y de cuyo consejo forma también parte Chelsea la hija de ambos. Las normas legales de EEUU obligan a los parlamentarios a ofrecer un detalle completo de todos los cargos empresariales u honorarios que ostentan, incluso cuando se trata de entidades sin ánimo de lucro.

Está última disposición no es casual. Los altos cargos de las fundaciones caritativas gozan de un régimen fiscal muy favorable, aunque, como es el caso, no reciban remuneración alguna por su trabajo. Según los cálculos del diario, en el último lustro, la familia Clinton habría hecho donaciones de unos 1,25 millones de dólares a través de su fundación. Y esta cantidad les habría permitido obtener unas desgravaciones de cinco millones de dólares y mantener otros cuatro como capital de la entidad y, por lo tanto, libre de impuestos.

Los portavoces de Hillary reconocía, según el diario el olvido, que la Senadora se ha comprometido a solucionar hoy mismo. Un lapsus de memoria que comparte con políticos tanto demócratas como republicanos, entre los que estarían, por ejemplo, la actual presidenta del Congreso, Nancy Pelosi y el ex jefe de la mayoría republicana en el Senado Bill Frist. Algunos bloggers cuestionaban hoy la furia filantrópica de las grandes fortunas recordando que la actual legislación estadounidense convierte casi en paraísos fiscales encubiertos a muchas de estas entidades.

Sin embargo, otros defendían esta coyuntura como la única que, en realidad, hace posible que los multimillonarios estadounidenses hayan empezado a preocuparse por el tercer mundo y a enviar hacia los países más desfavorecidos una parte de sus ganancias. Por cierro, el Post también recordaba que la Clinton Family Foundation no es la única fundación en la que participan los Clinton. Ni siquiera la más grande. Ambos forman parte del patronato de la William J. Clinton, una entidad que, en el último lustro, ha canalizado hacia los desfavorecidos inversiones empresariales de carácter filantrópico por valor de más de 10.000 millones de dólares.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España