Después de que Colombia fuera acusada esta semana por Ecuador de invadir territorios cercanos a su frontera, el ministro de Defensa de la nación andina ha explicado el fulgurante aumento en el presupuesto del gasto que el país lleva a cabo en armas, que no se debe a que tenga previsto comenzar una carrera armamentística con las naciones vecinas, sino a sus propios conflictos internos.
Sin embargo, el Gobierno de Ecuador encargaba esta semana un informe a las Fuerzas Armadas sobre la supuesta pérdida de territorios en la fronteriza provincia de Carchi, tras ser denunciada esta circunstancia por un vecino de la localidad.
La ministra de Exteriores ecuatoriana, María Fernanda Espinosa, declaraba al respecto que "para nosotros la relación limítrofe con Colombia está absolutamente clara, pero haremos un pronunciamiento cuando tengamos un informe oficial de las Fuerzas Armadas".
Esta polémica surgía tras la denuncia de un vecino de dicha localidad, que aseguró que la empresa colombiana Eléctrica de Ipiales ha colocado un poste para colocar tendido eléctrico dentro del territorio de su finca.
El gobernador de la ecuatoriana provincia de Carchi, René Yandún, ha declarado que, en su opinión, existe "un plan deliberado" en Colombia para ocupar territorio ecuatoriano, aunque ha rehusado especificar si su acusación se refiere a acciones de autoridades o de lugareños. Sin embargo, sí que ha declarado que "estamos perdiendo territorio de una manera absolutamente ilegal".
De forma paralela, el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, explicaba que el millonario gasto que la nación andina realizará en Defensa a lo largo de los próximos cuatro años se debe al conflicto armado interno y no a que vaya a comenzar una carrera armamentística con los países vecinos.
El presupuesto, que fue aprobado el pasado lunes por el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes), se enmarca dentro de la política de seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe en su lucha contra la guerrilla, el paramilitarismo y el narcotráfico, y contempla un total de 3.727 millones de dólares (2.822 millones de euros) destinados a la compra de aviones militares medianos y pesados, helicópteros y aeronaves de ataque que realizarán misiones de apoyo aéreo cercano, fuego e interdicción.
Santos ha explicado que también se destinarán recursos económicos a la mejora de los servicios de inteligencia y a la incorporación de 20.000 policías y 18.000 militares. Durante el año pasado, en el que Colombia contaba con 383.929 militares y policías, se eliminaron o capturaron 8.734 guerrilleros y 1.706 paramilitares, según datos facilitados por el Ministerio de Defensa.
Normal es que Colombia aumente su presupuesto para luchar contra la guerrilla y el narcotráfico, ya que según el Informe Anual de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el órgano de la ONU que vigila el cumplimiento de los tratados internacionales en materia de drogas, América del Sur continúa siendo la región del mundo que más cocaína produce, y Colombia, el mayor país productor a escala mundial.
Durante 2005, las mayores superficies de cultivos de coca se registraron en Colombia, nación a la que siguen Perú y Bolivia. Aunque en las dos últimas se observó un descenso en las plantaciones destinadas al cultivo de esta droga, éste quedó ampliamente compensado por el aumento de Colombia.
Los cultivos de coca encontrados en la nación andina abarcan 86.000 hectáreas, lo que supone unas 6.000 hectáreas más que en 2005, pese a que durante ese año se erradicaron al menos 170.070 hectáreas de plantaciones ilegales, lo que demuestra que las plantaciones de han trasladado a otras zonas del país, como las regiones limítrofes con Ecuador y Venezuela.
Por este motivo Colombia reanudó el pasado diciembre las fumigaciones aéreas con glifosato sobre territorios cercanos a Ecuador, que han desembocado en una disputa diplomática entre los dos países.
En otro ámbito de cosas, las negociaciones para la firma de un Tratado de Libre Comercio entre Colombia y el Triángulo Norte de Centroamérica (formado por Honduras, El Salvador y Guatemala), cuya última ronda estaba previsto que finalizase la semana pasada, se han alargado, a falta de concretar al menos el 10% del acuerdo.
Según el viceministro de Comercio de Colombia, Eduardo Muñoz Gómez, que es quien ofreció la noticia, la parte que aún no ha sido acordada se refiere a los intereses empresariales, por lo que requiere consultas muy detalladas. Además, por parte del Triángulo Norte, son tres naciones las que se deben poner de acuerdo, lo que alargará aún más el proceso.
Aunque se supone que tres días más de conversaciones hubieran sido suficientes para lograr un consenso, los responsables optaron por programar una nueva ronda para el día 12 de marzo en la capital salvadoreña, San Salvador. Hasta ese momento, habrá consultas virtuales, ya sea vía correo electrónico o por videoconferencia.
El subsecretario de Industria y Comercio de Honduras, Jorge Alberto Rosa Zelaya, ha afirmado que a los centroamericanos les "duele" la negociación de bienes de la cesta básica de la compra, como el arroz y las hortalizas, además de algunos sectores industriales, que demandan grandes inversiones, por lo que se necesita realizar consultas con los empresarios particulares.
Además, la compañía General Electric Capital Corporation, filial de la estadounidense General Electric, ha anunciado la compra del 39,29% del banco colombiano Colpatria, lo que marca su entrada en la banca de una nación que posee uno de los crecimientos económicos más altos de América Latina, con un 7% durante 2006.
Aunque los responsables de la empresa no desvelaron el precio exacto que alcanzará la operación, sí afirmaron que se pagarán 0,016 dólares (0,012 euros) por cada acción, de lo que se deduce que el valor total del banco ronda los 580 millones de dólares (438,32 millones de euros), por lo que adquirir el 39,29% de las acciones supondrá un coste de unos 227,9 millones de dólares (172,2 millones de euros).
La compañía estadounidense ha explicado que la operación se realizará en dos fases: en la primera adquirirá el 16,48% de las acciones del banco andino, y en la segunda, que no se realizará antes del 1 de enero próximo, el 22,81% restante. Además, General Electric ha asegurado que planea ofrecer el mismo precio por el 10,69% de acciones de Colpatria que cotizan en bolsa, algo que, debido al bajo volumen de transacciones que se observa, beneficiaría a sus titulares, que, en el caso de no vender, se quedarán sin nada si el banco decide retirarse de la Bolsa de Bogotá.
La estadounidense General Electric tiene activos por valor de 163.000 millones de dólares (123.174 millones de euros) y esta compra le permitirá consolidar posiciones en 54 países en todo el mundo. |