George
Bush ha decidido cambiar su política hacia América
Latina. Presionado por la oposición y por su propio partido,
el presidente de EEUU se ha lanzado en una campaña de marketing
en la que tratará de presentar a su país como una
nación amiga para la región. Amigos con intereses
comunes, eso sí, ya que el etanol se convierte en la pieza
clave de esta nueva amistad. Un biocombustible que interesa al
país norteamericano en general, y al hermano del presidente,
Jeb Bush, en particular.
La primera parada de George Bush ha sido en Brasil.
No es casual. Ambos países han encontrado un interés
común. Luis Inazio Lula Da Silva, quien en otro tiempo
fuera el abanderado del discurso izquierdista en el continente,
ha sido superado por las posturas más extremas que han
adoptado algunos de sus vecinos. La percepción por parte
de EEUU de que su política es más moderada y “amistosa”
ha hecho que Bush vea en Lula un fiable socio en la región.
El acuerdo entre ambos presidentes para impulsar
la colaboración en el mercado mundial de etanol ha sido
el primer fruto de la visita. El presidente brasileño es
un pionero en América Latina en la investigación
del etanol. Bush, por su parte, también lleva mucho tiempo
pensando cómo romper con la dependencia que su país
tiene del petróleo, en demasiadas ocasiones exportado por
naciones hostiles. Además, Brasil puede producir etanol
por menos de 22 céntimos el litro a partir de la caña
de azúcar, lo que hace que el combustible sea mucho más
barato que el petróleo. Algo que, sin duda, puede representar
igualmente un importante beneficio para muchos países latinoamericanos.
El interés por el etanol es común
a varios miembros de la familia Bush. El hermano del presidente
ya ha visto el negocio. Por este motivo, justo después
de abandonar su cargo como gobernador de Florida, Jeb Bush se
involucró en la creación de la Comisión Interamericana
del Etanol dedicada a promover la producción del biocombustible
en la región. Algo en lo que el presidente estadounidense
está más que dispuesto a ayudar.
Preocupación por los más pobres.
En Brasil, Bush dedicará algo de su tiempo a visitar un
hogar de niños pobres. Esta actividad forma parte de la
campaña que inició el pasado lunes el presidente
de EEUU cuando prometió ayudar a acabar con la pobreza
en América Latina. Bush quiere hacer amigos, y para ello
nada mejor que ir a verlos con la cartera llena.
Aunque no ha facilitado el volumen exacto de recursos
que piensa dedicar a la región en sus últimos dos
años de mandato, Bush ha anunciado que destinará
75 millones de dólares (casi 55 millones de euros) para
que los latinoamericanos puedan aprender inglés. Así
mismo, afirmó que dedicará 385 millones de dólares
(293 millones de euros), a través de la Corporación
de Inversiones Extranjeras Privadas, para que los habitantes de
la región puedan acceder más fácilmente a
una vivienda. Bush también prometió ayuda médica
para la región mediante equipos militares
EEUU se ha dado cuenta de que, mientras Cuba inunda
la región con miles de médicos y maestros y Venezuela
firma cheques a diestro y siniestro con sus vecinos, su colaboración
está cayendo en la invisibilidad perdiendo así su
imagen de “superpotencia generosa” que tenía
en la década de los sesenta. Una situación incómoda
ante la oposición demócrata, ahora dueña
del Congreso y el Senado estadounidenses, que sin duda echará
en cara a los republicanos el haber perdido la influencia de este
país en América Latina, a favor de los tan temidos
gobiernos populistas como el de Venezuela.
La ayuda de EEUU asciende actualmente a cerca de
1.200 millones de dólares (912 millones de euros). A lo
que se suman 20.000 millones de dólares en inversión
(más de 15.000 millones de euros) y los 276.000 millones
(209.000 millones de euros) que envía a la región
a través de las importaciones. Una cantidad que supera
en más de un 90% lo que Venezuela gasta en sus vecinos.
Presionado por su propio partido, George Bush está
dispuesto ahora a recuperar el terreno perdido.
Bush versus Chávez.
En la nueva batalla por América Latina, George Bush tiene
enfrente a Hugo Chávez, que no ha desperdiciado un momento
en los días precedentes para criticar la gira de su homólogo
estadounidense. Bush busca "dividir, engañar y frenar
los movimientos populares latinoamericanos", ha afirmado
hoy viernes en Buenos Aires el presidente de Venezuela, quien
también ha comentado que es una “total hipocresía”
que Bush diga ahora que le preocupa la pobreza de América
Latina. Hugo Chávez ha prometido un duro discurso hoy en
Argentina, “si el dice sí nosotros diremos no”,
advierte.
Parece ser que el presidente argentino, Néstor
Kirchner, está dispuesto a salir en la foto con Hugo Chávez
en un claro mensaje de contrapeso político a su colega
estadounidense, mientras éste se reúne con otros
mandatarios del continente. Los recientes acuerdos económicos
firmados entre Venezuela y Argentina podrían tener algo
que ver, de hecho, hoy mismo ambos presidentes han suscrito cinco
convenios binacionales más en materia energética
y agrícola. Partidos de la oposición argentina han
criticado el creciente acercamiento que se observa entre ambos
líderes.
Protestas populares. Aparte de
la comitiva de más de 1.200 personas que viajan con George
Bush en su gira, otras tantas personas acompañarán
al mandatario aunque con fines algo diferentes. Desde que Bush
anunciara su agenda, miles de manifestantes se han preparado para
dar su particular bienvenida al presidente.
Los sectores sociales contrarios a la visita de
Bush han estado calentando motores toda la semana. Ayer tuvo lugar
una multitudinaria manifestación por las principales avenidas
de Sao Paulo en la que participaron numerosas organizaciones sociales
y partidos de izquierda. Los enfrentamientos con las fuerzas policiales
ya han ocasionado 14 heridos y seis personas detenidas por utilizar
palos y piedras contra los agentes del orden.
Las manifestaciones de repudio acompañarán
al presidente de EEUU allá donde vaya y allá donde
no también. Hoy se prepara en Argentina una concentración
en el campo de fútbol del club Ferrocarril Oeste. En Buenos
Aires tendrán lugar además diversas manifestaciones
de grupos sociales y sindicatos que recorrerán las calles
de la ciudad. Incluso algunos se han concentrado frente a la Embajada
de Uruguay para protestar contra la visita de Bush a este país
al que llegará hoy viernes noche. El domingo, Bush viajará
a Colombia y de allí a Guatemala. La gira quedará
cerrada el 14 de marzo en México. Las conclusiones, la
semana que viene.
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