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Año IX - Madrid, viernes 9 de marzo de 2007
 
Reportaje
 
EEUU quiere 'vender' etanol desde Brasil para contrarrestar al petróleo de Chávez
Bush vuelve a América Latina

Emma Pérez

George Bush ha decidido cambiar su política hacia América Latina. Presionado por la oposición y por su propio partido, el presidente de EEUU se ha lanzado en una campaña de marketing en la que tratará de presentar a su país como una nación amiga para la región. Amigos con intereses comunes, eso sí, ya que el etanol se convierte en la pieza clave de esta nueva amistad. Un biocombustible que interesa al país norteamericano en general, y al hermano del presidente, Jeb Bush, en particular.

La primera parada de George Bush ha sido en Brasil. No es casual. Ambos países han encontrado un interés común. Luis Inazio Lula Da Silva, quien en otro tiempo fuera el abanderado del discurso izquierdista en el continente, ha sido superado por las posturas más extremas que han adoptado algunos de sus vecinos. La percepción por parte de EEUU de que su política es más moderada y “amistosa” ha hecho que Bush vea en Lula un fiable socio en la región.

El acuerdo entre ambos presidentes para impulsar la colaboración en el mercado mundial de etanol ha sido el primer fruto de la visita. El presidente brasileño es un pionero en América Latina en la investigación del etanol. Bush, por su parte, también lleva mucho tiempo pensando cómo romper con la dependencia que su país tiene del petróleo, en demasiadas ocasiones exportado por naciones hostiles. Además, Brasil puede producir etanol por menos de 22 céntimos el litro a partir de la caña de azúcar, lo que hace que el combustible sea mucho más barato que el petróleo. Algo que, sin duda, puede representar igualmente un importante beneficio para muchos países latinoamericanos.

El interés por el etanol es común a varios miembros de la familia Bush. El hermano del presidente ya ha visto el negocio. Por este motivo, justo después de abandonar su cargo como gobernador de Florida, Jeb Bush se involucró en la creación de la Comisión Interamericana del Etanol dedicada a promover la producción del biocombustible en la región. Algo en lo que el presidente estadounidense está más que dispuesto a ayudar.

Preocupación por los más pobres. En Brasil, Bush dedicará algo de su tiempo a visitar un hogar de niños pobres. Esta actividad forma parte de la campaña que inició el pasado lunes el presidente de EEUU cuando prometió ayudar a acabar con la pobreza en América Latina. Bush quiere hacer amigos, y para ello nada mejor que ir a verlos con la cartera llena.

Aunque no ha facilitado el volumen exacto de recursos que piensa dedicar a la región en sus últimos dos años de mandato, Bush ha anunciado que destinará 75 millones de dólares (casi 55 millones de euros) para que los latinoamericanos puedan aprender inglés. Así mismo, afirmó que dedicará 385 millones de dólares (293 millones de euros), a través de la Corporación de Inversiones Extranjeras Privadas, para que los habitantes de la región puedan acceder más fácilmente a una vivienda. Bush también prometió ayuda médica para la región mediante equipos militares

EEUU se ha dado cuenta de que, mientras Cuba inunda la región con miles de médicos y maestros y Venezuela firma cheques a diestro y siniestro con sus vecinos, su colaboración está cayendo en la invisibilidad perdiendo así su imagen de “superpotencia generosa” que tenía en la década de los sesenta. Una situación incómoda ante la oposición demócrata, ahora dueña del Congreso y el Senado estadounidenses, que sin duda echará en cara a los republicanos el haber perdido la influencia de este país en América Latina, a favor de los tan temidos gobiernos populistas como el de Venezuela.

La ayuda de EEUU asciende actualmente a cerca de 1.200 millones de dólares (912 millones de euros). A lo que se suman 20.000 millones de dólares en inversión (más de 15.000 millones de euros) y los 276.000 millones (209.000 millones de euros) que envía a la región a través de las importaciones. Una cantidad que supera en más de un 90% lo que Venezuela gasta en sus vecinos.

Presionado por su propio partido, George Bush está dispuesto ahora a recuperar el terreno perdido.

Bush versus Chávez. En la nueva batalla por América Latina, George Bush tiene enfrente a Hugo Chávez, que no ha desperdiciado un momento en los días precedentes para criticar la gira de su homólogo estadounidense. Bush busca "dividir, engañar y frenar los movimientos populares latinoamericanos", ha afirmado hoy viernes en Buenos Aires el presidente de Venezuela, quien también ha comentado que es una “total hipocresía” que Bush diga ahora que le preocupa la pobreza de América Latina. Hugo Chávez ha prometido un duro discurso hoy en Argentina, “si el dice sí nosotros diremos no”, advierte.

Parece ser que el presidente argentino, Néstor Kirchner, está dispuesto a salir en la foto con Hugo Chávez en un claro mensaje de contrapeso político a su colega estadounidense, mientras éste se reúne con otros mandatarios del continente. Los recientes acuerdos económicos firmados entre Venezuela y Argentina podrían tener algo que ver, de hecho, hoy mismo ambos presidentes han suscrito cinco convenios binacionales más en materia energética y agrícola. Partidos de la oposición argentina han criticado el creciente acercamiento que se observa entre ambos líderes.

Protestas populares. Aparte de la comitiva de más de 1.200 personas que viajan con George Bush en su gira, otras tantas personas acompañarán al mandatario aunque con fines algo diferentes. Desde que Bush anunciara su agenda, miles de manifestantes se han preparado para dar su particular bienvenida al presidente.

Los sectores sociales contrarios a la visita de Bush han estado calentando motores toda la semana. Ayer tuvo lugar una multitudinaria manifestación por las principales avenidas de Sao Paulo en la que participaron numerosas organizaciones sociales y partidos de izquierda. Los enfrentamientos con las fuerzas policiales ya han ocasionado 14 heridos y seis personas detenidas por utilizar palos y piedras contra los agentes del orden.

Las manifestaciones de repudio acompañarán al presidente de EEUU allá donde vaya y allá donde no también. Hoy se prepara en Argentina una concentración en el campo de fútbol del club Ferrocarril Oeste. En Buenos Aires tendrán lugar además diversas manifestaciones de grupos sociales y sindicatos que recorrerán las calles de la ciudad. Incluso algunos se han concentrado frente a la Embajada de Uruguay para protestar contra la visita de Bush a este país al que llegará hoy viernes noche. El domingo, Bush viajará a Colombia y de allí a Guatemala. La gira quedará cerrada el 14 de marzo en México. Las conclusiones, la semana que viene.

 
 

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