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Las dificultades de las compañías
hipotecarias de riesgo y los temores a que la alta morosidad del
sector pueda contagiarse a la deuda titulizada podría haber
servido como detonante para una corrección en los precios
de las acciones que muchos analistas considerarían sanas.
De hecho, hoy por hoy, no se han confirmado las
incertidumbres y temores que se iniciaron el pasado 27 de febrero,
En una sesión negra en la que el Dow Jones perdió
un 3,3%, su mayor caída diaria en casi cuatro años.
Pero todo podría pasar. Sobre todo, porque para algunos
analistas, el verdadero miedo no proviene de las dificultades
que pueda tener el sector recién tocado por la crisis,
que sólo representa el 8,9% del negocio hipotecario del
país.
La verdadera catástrofe vendría si
el precio de la vivienda se desploma y las garantías inmobiliarias
que sujetaban los créditos más habituales en la
población pierden fuerza. De hecho, como recuerda un broker
español que realiza su trabajo en Wall Street, la bomba
oculta, es bien conocida. "Hace casi dos años Greenspan
advirtió de nuevas modalidades crediticias de riesgo: los
créditos hipotecarios Interest Only (IO)".
Modalidad. Una modalidad de préstamo
que permite al prestatario pagar sólo los intereses del
préstamo durante un periodo que oscila entre cinco y siete
años, según las distintas ofertas. Esta modalidad
puede suponer para los usuarios un ahorro mensual medio de unos
166 euros, durante el tiempo en que no se paga el principal, por
lo que los bancos de EEUU han conseguido colocarlos con suma facilidad
desde su lanzamiento en 2004 y suponen ya el 35% de los préstamos
concedidos en los últimos 18 meses.
IO. Pero los IO aumentan el riesgo. Son préstamos
a tipo variable, y no se puede saber con exactitud cuándo
se habrán liquidado por completo los pagos correspondientes
al interés. Si hay un ajuste en el precio de los inmuebles,
el prestatario puede verse obligado a abonar cantidades muy superiores
a las que obtendría con la venta de su vivienda. En un
país con tasas de ahorro bajas, un escenario en que los
prestatarios no puedan pagar las cuotas mensuales de su hipoteca
ni cancelar los créditos, aún vendiendo su vivienda,
podría llegar a darse.
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