|
La dimensión y la relevancia que, en los
últimos tiempos, han adquirido los fondos de capital privado
en los mercados financieros mundiales han introducido cambios sustanciales
en el negocio. Ahora parece que ha llegado el momento de que los
principales actores del sector den un paso más y salgan
a bolsa.
Algunos ya lo han hecho y todo parece indicar que
estas acciones aisladas van a marcar tendencia. Fortress Investment,
fue el grupo pionero. Su Oferta Pública Inicial (IPO, por
sus siglas en inglés) ha sido uno de los éxitos
de la temporada bursátil estadounidense. En menos de un
mes, los títulos de la compañía han experimentado
una revalorización del 51,13%, desde el precio de 18,50
dólares por acción con el que cerraron en su primer
día de cotización a los 28 dólares que valen
en este momento.
Según algunos brokers neoyorquinos, los buenos
resultados de Fortress han dinamizado un proceso que ya se veía
venir. De hecho, hace más de un lustro que estos exclusivos
clubs de inversores millonarios que confiaban su riqueza a un
tercero, habitualmente antiguo empleado de banco de inversión,
que ejercía casi como un simple gestor de grandes patrimonios
empezaron a aumentar de tamaño de tal manera que se vieron
forzados a iniciar caminos paralelos a los de la gran banca de
inversión o los fondos de pensiones. El desembarco previsto
de las compañías de capital privado en los mercados
de renta variable sería una consecuencia lógica
de su éxito y, a la vez, de su necesidad de conseguir más
financiación ante la magnitud de las apuestas corporativas
que han realizado en el pasado reciente.
El próximo en apelar a la bolsa para hacer
caja será Blackstone, uno de los grupos más emblemáticos
del sector, con 27 años de historia a sus espaldas y que
inició su andadura con un capital inicial de 400.000 dólares,
aportado por antiguos clientes de sus fundadores Peter Peterson
y Stephen Schwarzman, dos altos ejecutivos de Lehman que decidieron
abandonar la firma e iniciar esta aventura.
El año pasado este fondo de capital privado
obtuvo unos ingresos de 7.600 millones de dólares y un
beneficio neto de 2.270. Ahora sus directivos han anunciado que
se disponen a salir a Bolsa, en una oferta inicial en la que esperan
obtener cerca de 4.000 millones de dólares, lo que la convertirá
si tiene éxito en una de las 10 IPO más voluminosas
de la historia de Wall Street.
|