a
 
Año IX - Madrid, viernes 30 de marzo de 2007
 
Reportaje
 
Bush exige a las grandes de Detroit que apoyen los combustibles alternativos
EEUU muestra un repentino interés

J. Jameson

El presidente de EEUU, George Bush, ha empezado a demostrar cierto interés por la suerte del deprimido sector automovilístico de su país. Quizá el futuro del nuevo negocio familiar, aparentemente relacionado con la fabricación y distribución de etanol, tenga que ver.

Durante los seis años anteriores, los principales responsables de General Motors, Ford y Daimler Chrysler han intentado varias veces mantener reuniones con el actual inquilino de la Casa Blanca sin demasiado éxito. En el fondo del desencuentro, un espinoso tema sin resolver, la elevada factura correspondiente a los pagos de pensiones y las coberturas sanitarias que estas compañías realizan y que definen como un lastre para su competitividad que ha permitido a las empresas niponas, como la ya todopoderosa Toyota, reinar en el sector.

Ahora, sin embargo, la relación parece más fluida. Aunque según las declaraciones oficiales, la Casa Blanca sigue sin querer hablar de pensiones o coberturas sanitarias. Lo que el entorno de Washington pretende es que las grandes de Detroit suscriban la apuesta presidencial por el etanol. Posiblemente a cambio de algo.

Cortina de humo. Los bloggers más opuestos a Bush calificaron de cortina de humo la reunión que mantuvo ayer el presidente con los consejeros delegados de General Motors, Ford y Chrysler. La segunda en los últimos cuatro meses. Aparentemente, los responsables de estas compañías se disponen ahora a apoyar el plan presidencial que fija para dentro de cinco años, el momento en que la mitad de los vehículos que circulen por EEUU puedan utilizar como combustible una mezcla en la que el etanol suponga el 85% y la gasolina sólo el 15%. Algo en lo que, al menos en teoría, parecen estar de acuerdo las tres grandes. Con un pequeño matiz.

Demasiado caras. Consideran que aún no hay demanda para este tipo de vehículos y que las inversiones necesarias para desarrollarlas son demasiado costosas para que el riesgo lo corran en solitario unas compañías privadas que necesitan desesperadamente mejorar sus resultados empresariales. La tonalidad latente de esa melodía no se aparta de lo habitual. Una petición de apoyo financiero estatal para hacer posible la tarea. Subvenciones que quizá puedan paliar otros problemas de los que aparentemente no se habla en estos encuentros.

 
 

Americaeconomica.com
Internet

 

 


 


 
 
Copyright© Americaeconomica.com - All rights reserved
Asesores de Publicaciones, S.L - España