| En
los últimos años, el sector minero, a nivel mundial,
está experimentando un proceso de reorganización,
que da lugar a que las materias primas experimenten altos precios,
provocados por la fuerte demanda de economías emergentes
como India o China, lo que esta produciendo una convulsión en este mercado.
Un ejemplo de esta situación
es la oferta lanzada por BHP Billiton sobre Rio Tinto.
Con objeto de poner dificultades a esta posible operación,
la compañía pública Chinalco y Alcoa se han
aliado para comprar un 12% de Rio Tinto.
Australia es el principal mercado
de mineral de hierro para China. Además, se especula con
la posibilidad de que Chinalco y Alcoa aumenten su colaboración
y lleguen a presentar una contraopa. Lo que por otra parte, no
parece fácil, pues dado su reducido tamaño necesitarían
otro socio, que quizás pudiese ser Baosteel.
Concentración.
La concentración de empresas de tamaño medio del
sector minero es una realidad, que se impone por el sencillo hecho
de que es mejor comprar que ser comprado. Los gobiernos, por su
parte impulsan este proceso. Es un ejemplo la empresa Rusal primer
productor mundial de aluminio, fruto de la fusión de las
rusas Rual y Sual, además de alguna participación
de la suiza Glencore.
En cambio, el precio del níquel
ha caído desde su máximo histórico de 54.200
dólares, equivalentes a 36.570 euros, por tonelada, a 25.000
dólares. Este hecho dio lugar a una drástica
reducción de la entrada de pedidos para los fabricantes
y la realización de las existencias disponibles, con la
natural bajada de los precios en los mercados.
Acerinox. Acerinox
ha acusado este desplome de precios y ha reducido su beneficio
neto consolidado que fue un 37,9% el pasado año,
hasta 312,3 millones de euros. De todos modos, Acerinox tuvo un
resultado bruto de explotación (ebitda) de 654,79 millones
de euros y la facturación consolidada creció un
22,4%, hasta alcanzar los 6.900,89 millones de euros.
A pesar de estos datos, Acerinox registró en 2007 el segundo
mejor resultado de su historia.
Estos hechos influyen, como es
lógico, en el nivel de producción, que se redujo
en todas las líneas. Sólo en la acería descendió
un 10,8%. Acerinox depende, en gran medida, del precio del níquel,
cuyas fluctuaciones se traducen en el precio del acero inoxidable.
En líneas generales, el precio del níquel supone
en torno al 80% del precio final de los productos que
vende Acerinox.
A nivel mundial, existe una fuerte
demanda de acero inoxidable, que aumenta en EEUU y parece lógico
pensar, que lo hará todavía más con los programas
de construcción de plantas de bioetanol, que se encuentran
ya en marcha.
Además de las instalaciones
de España, Acerinox cuenta con otras en EEUU y en África
del Sur. Acerinox pretende realizar adquisiciones, sobre todo
en el sureste asiático, que es una región con grandes
posibilidades de crecimiento en la demanda de acero inoxidable.
Globalización.
Asia es el continente que registra el crecimiento económico
más intenso del planeta. En 2006, India creció al
8% y su PIB alcanza ya al de Brasil. Corea creció al 6%
y su PIB alcanza al de México. Japón es la excepción,
después de la profunda crisis bancaria de los años
90, pero muestra señales de una total recuperación.
Todo esto son datos de la economía
globalizada, en la que estamos sumergidos. Que da lugar, hoy más
que nunca, que lo que sucede en un país, tenga repercusiones,
no sólo en los más próximos, sino en el resto
del mundo. Cada vez más, el mundo se divide en zonas de
influencia y el concepto de nación o de país se
desvanece. |