| La
tensión que mantiene el Gobierno de Argentina con el sector
cárnico del país se recrudece a pasos agigantados.
El conflicto comenzó cuando el Ejecutivo de Cristina Fernández
decidió aumentar el precio de la carne y limitar las exportaciones
de ese producto. La gota que ha colmado el vaso ha sido la denuncia
por parte de los empresarios del sector al secretario de Comercio
Interior, Guillermo Moreno, por supuestas intimidaciones.
Un informe de la Cámara
de La Industria y Comercio de Carnes y Derivados de Argentina
(Ciccra), que agrupa a los principales compañías
que abastecen el mercado interno, asegura que los funcionarios
de esa Secretaría se entretienen presionando a los empresarios
que se atreven a discrepar del parecer del jefe de ese organismo.
Por su parte, el titular de la
Ciccra, Miguel Schiaritti, aseguró que los funcionarios
de comercio visitaron la sede de la entidad cinco veces en el
mismo día, exigiendo dos leyes y pidiendo el listado de
socios.
Después de esos acontecimientos,
Moreno telefoneó a algunos de esos socios para intimidarlos,
aunque Schiaritti aún no sabe cómo consiguió el
contacto de las personas implicadas.
El conflicto comenzó el
pasado miércoles, cuando Moreno "eludió"
reunirse con los representantes de Ciccra y selló un nuevo
acuerdo por el precio de la carne con un supuesto representante
de la entidad que, haciéndose pasar por un verdadero delegado
de Ciccra, aseguró que la Cámara quería unirse
a su propuesta.
Pérdidas millonarias.
Sin embargo, este último incidente no es lo único
que ha puesto en pie de guerra a los empresarios del sector cárnico.
Y es que, el experto argentino Pablo Andreani aseguró esta
semana que la industria ha perdido ya, desde que se limitaron
las exportaciones, 1.500 millones de dólares (1.000 millones
de euros) por las malas políticas del Gobierno del país,
que la semana pasada tomó esta medida, para, supuestamente,
abastecer el mercado interno.
Por su parte, el secretario de
la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires
y la Pampa (Carbap), Jorge Srodek, afirmó que muchos sectores
del campo tampoco van a firmar con el Ejecutivo un acuerdo por
el precio de la carne, y remarcó que el problema que más
afecta al sector es la incertidumbre.
Srodek propuso además, en
nombre de su entidad, que se fijen "precios populares"
para las partes del ganado vacuno que más se consumen en
el mercado interno, como pueden ser la nalga, la tapa de asado
y el matambre, y que el Gobierno se encargue de que esos precios
se cumplan al tiempo que se libere el resto del animal a la exportación.
Sin embargo, la Administración
que dirige Cristina Fernández, parece estar centrada en
otros asuntos, y no muestra ni un atisbo de intención de
escuchar las propuestas de los más afectados por este problema,
ya que, hace unos días, exportadores, carniceros y productores
rurales del país solicitaron al Gobierno subsidios para
solucionar el aumento del precio del producto del que viven, que
en dos semanas ha aumentado un 15%.
Además, estos trabajadores
aseguraron que el desabastecimiento en el mercado de carne es
un problema estacional, debido a las lluvias que en los últimos
días azota a toda la región, y que no se soluciona
con la limitación de las exportaciones. |