Se
cumplieron las previsiones. Después de que todos los
mandatarios latinoamericanos recalcaran ayer la importancia
de la diplomacia para superar la crisis en el triángulo
Ecuador, Colombia y Venezuela, la vigésima Cumbre de
Río ha sido inaugurada con un fuerte cruce de acusaciones
entre Uribe y Correa. La presidenta chilena, Michelle Bachelet,
intentó poner algo de orden, aunque sin demasiado éxito.
En la tensa cumbre de Santo Domingo,
la mandataria chilena defendió que la lucha contra las
FARC no puede pasar sobre el concepto de soberanía e
hizo un llamamiento al diálogo y a las confianzas entre
los gobiernos para superar la "grave crisis entre países
hermanos".
Antes de estas palabras
de calma, la tensión vino de la mano de los presidentes
de Colombia y Ecuador. Uribe ha afirmado que la guerrilla de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) financió
la campaña electoral que llevó a la presidencia
del país a Rafael Correa, quien ha calificado de "falacias"
las palabras de su homólogo colombiano.
Foto incompleta. Según apuntan fuentes
locales, el mandatario colombiano, Alvaro Uribe, no constará
en la tradicional foto de familia de todos los presidentes,
puesto que el resto de sus homólogos no esperaron por
él. Sin embargo, según dicen algunos rumores,
fue él mismo quien desechó la posibilidad de hacerse
la foto institucional, y también quien prefirió
entrar a la reunión por la puerta de atrás.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha reiterado que el
país vecino, que violó su territorio en ese operativo,
debe ser castigado por tal actitud, y afirmó que el Grupo
de Río debe intervenir para que ningún país
se crea nunca más con el derecho de cometer violaciones
territoriales.
Además, el mandatario ecuatoriano señaló
que si bien el suyo es un país de paz, sabrá hacer
respetar su soberanía, y advirtió que Ecuador
está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.
"También Correa quiso dejar claro que su país
está agotando las instancias para que la comunidad internacional
condene al agresor, y que la resolución de la organización
de Estados Americanos (OEA) le complace, pero afirmó
que lo que él solicita es una condena contundente.
Factor OEA. El presidente de Ecuador fue más
allá, y con el apoyo de su colega venezolano, Hugo Chávez,
aseguró que si la Organización de Estados Americanos
no condena la "agresión de Colombia" a su país,
habrá que
”tirar” este organismo al basurero de la historia. Dijo incluso
que si alguna patrulla colombiana llegara a adentrarse de nuevo
en Ecuador, ya no se aplicarán protocolos vigentes antes
de esta crisis, según los cuales se la orientaba para
que regresara a Colombia, sino que será capturada.
Sobre estas palabras de Rafael Correa, su par de Venezuela le
transmitió públicamente todo su apoyo y el del
pueblo venezolano, un apoyo tanto moral como económico.
Durante su discurso, Chávez, afirmó que los argumentos
con que Colombia explica el episodio constituyen "la doctrina
Uribe, o mejor dicho, Bush-Uribe", en alusión a
acciones militares ordenadas por el presidente estadounidense,
George Bush, en otros países.
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