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Año X - Madrid, viernes 14 de marzo de 2008
 
Reportaje
 

La Fed de Nueva York y JP Morgan acuden al rescate de Bear Stearns

Convulsión financiera
El Boletín

En sólo 24 horas, los intensos rumores de una posible quiebra que se cernían sobre Bear Stearns, el cuarto mayor banco de inversión estadounidense, han tomado cuerpo. Hasta el punto de que la FED de Nueva York ha reclutado a JP Morgan para que le ayude a asegurar la liquidez de la entidad tocada durante al menos, 28 días. ha reconocido en un comunicado que sus dos socios de urgencia le ayudarán en el futuro.

Al cierre de esta edición, las acciones del banco "tocado" habían descendido un 40%, con lo que su capitalización bursátil quedaba reducida hasta una cantidad ridícula que supone, por ejemplo, un 4,13% de la que tiene en este momento el Banco de Santander español. De modo que la gran entidad española es un 95% mayor que esta compañía con problemas.

El rapidísimo plan de salvamento de Bearn Stearns no ha sido suficiente para calmar a Wall Street, al cierre de esta sesión los rumores negativos llueven y los blogs echan humo.

Mal augurio. El hecho de que JP Morgan esté en el grupo de rescate habla bien de este banco, pero supone un mal augurio para muchos habitantes de Wall Street, durante sus 209 años de historia, los hombres de Morgan han estado siempre relacionados con las grandes crisis financieras. Y eso anima las peores previsiones, aunque se base más en la superstición que en la realidad.

Si Bear Stearns quebrara sería la mayor hecatombe bancaria que se produce en EEUU desde 1984, cuando cayó el banco Continental Illinois. En aquel momento, esta entidad tenía unos activos de 40.700 millones de dólares y Bear Stearns, según los datos facilitados el pasado 30 de noviembre, tendría unos pocos menos. En total 39.500 millones de dólares.

La explicación oficial aportada por los ejecutivos de el cuarta mayor banco de inversión estadounidense no convence a nadie. Desde hace tres días, la palabra bancarrota se asociaba a esta entidad en los corrillos financieros y ahora la compañía asegura que ha sido en las últimas 24 horas, cuando su posición de liquidez se ha vuelto insostenible. El banco fue uno de los más activos en el mercado subprime y perdió 854 millones de dólares el pasado cuarto trimestre. Además el precio de sus acciones había bajado ya un 63% hasta ayer. Sin embargo, la inquietud es otra. Las relaciones de esta entidad con varios hedge funds notables generan más pavor que su posible quiebra.

Antecedente. Un antecedente de este miedo ya apareció ayer. Carlyle Capital anunció que ha sido incapaz de alcanzar un acuerdo con sus acreedores y espera que éstos se hagan cargo de sus titulizaciones hipotecarias con calificación de triple A. Carlyle Capital, un fondo gestionado por la filial neoyorquina de Carlyle Group. Por este motivo, el fondo de inversión puede ver disminuida su reputación. Históricamente, la familia Bush es un de los inversores que más dinero ha aportado en Carlyle Capital.

Otro dato que animaba las ventas en todos los mercados era la inflación estadounidense del mes de febrero. Contra las previsiones de los analistas el IPC no marcaba cambios y se situaba en un 4%. Además la inflación subyacente subía un 0,3% hasta el 2,3%. Según los expertos, este incremento de los precios, es un arma de doble filo para la Fed porque aunque le permite aplicar nuevas rebajas de los tipos de interés, si lo hiciera inmediatamente, reduciría su margen para poder aplicar estas medidas en el futuro.

De nuevo su papel de guardián bancario se antepone a su mandato de vigilar la buena evolución de la economía estadounidense. Las noticias tampoco son buenas en Europa. En febrero, el IPC del área euro alcanzó un 3,3%, el mayor desde el año 1999, el año que nació el euro. Los precios en la euro zona subieron en febrero un 0,3%. Suben una décima más que enero según los datos difundidos por la oficina de estadística.

Divisas. El dólar estadounidense continuaba hoy aún con mas decisión si cabe el espectacular descenso hacia el abismo que emprendió el pasado verano. Los factores antes enunciados eran determinantes hoy en esta evolución. De modo que casi no puede considerarse noticia que en los mercados se pagarán hoy 1,5612 dólares por cada euro, tras haber llegado poco antes la cifra a tocar los 1,5688 nunca vistos desde el debut de la divisa del BCE en 1999.

'Bloggers'. Quizá, por eso los comentarios de los bloggers especializados se concentraban en apuntar hacia otra noticia histórica, en este caso los 99,57 yenes que se obtenía a cambio de cada billete verde. Una fortaleza que la divisa japonesa no había vuelto a exhibir desde octubre de 1995 y que se ha mantenido más o menos hasta que el cambio entre ambas monedas ha vuelto a estabilizarse en 100,40 yenes.

La noticia de Bear Stearns ha impulsado el abandono de las operaciones de carry trades, cuando los inversores toman prestadas divisas en regiones con bajos tipos de interés, como Japón, para venderlas en otras con tasas más elevadas.

Otro dato que ha afectado muy negativamente al dólar ha sido el de la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, que se ha desplomado al 70,5 desde el 70,8 de febrero. Se trata del nivel más bajo de confianza en seis años y una nueva señal negativa sobre la evolución de la economía norteamericana.

Deuda. Los operadores del mercado de renta fija estadounidense se encontraron hoy con una nueva subida en los precios de los bonos. Concretamente, el precio de los bonos estadounidenses de referencia a 10 años, cuyo vencimiento es del 15 de febrero de 2018, subió un 0,28%, hasta situarse en el 100,20% con una rentabilidad del asociada 3,42%.

A pesar de que el mercado de renta fija europea se desmarcaba del estadounidense al inicio de la sesión, finalmente los precios del bund alemán retomaban la senda alcista situándose en el 102,16% de su valor nominal, con una rentabilidad asociada del 3,73% tras conocer las noticias relativas al Bear Stearns.

Además, los líderes de la Unión Europea han advertido hoy de los riesgos para el crecimiento por la indeseable volatilidad en los mercados financieros y, sobre todo, por las oscilaciones de los tipos de cambio, y han reconocido que están "preocupados" por los movimientos desordenados de las divisas.
También el presidente de EEUU, George W. Bush, reconoció hoy que la economía de su país está pasando por un momento difícil, pero también lanzó un mensaje optimista al asegurar que el país tiene capacidad para recuperarse. "No es la primera vez que tenemos que hacer frente a un desafío y cada vez que lo hemos hecho la economía ha resurgido más fuerte que antes", dijo Bush.

 
 

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