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Los partidos de derecha de Chile, que
forman la Alianza Opositora, han asestado un duro golpe a la
presidenta del país, Michelle Bachelet, al apoderarse
de la dirección del Senado, al ganar su presidencia Adolfo
Zaldívar, ex miembro de la Democracia Cristiana (DC)
y por tanto de la concertación oficialista.
Pero esto no es todo, porque
la vicepresidencia será ocupada por el senador de Renovación
Nacional (RN), (derecha) Baldo Prokurica. Con esa nueva estructura,
la dirección de esa cámara se queda sin representación
oficialista. Con este nuevo cambio, la mandataria andina tendrá
que cambiar su estrategia para gobernar Chile.
El pasado miércoles 12
de marzo, Zaldívar ganó la presidencia senatorial
con 20 votos a favor, en contraste con los 18 que obtuvo el
candidato oficialista y miembro del Partido Socialista de Bachelet,
Ricardo Núñez.
Adolfo Zaldívar fue expulsado
de la DC el pasado mes de noviembre, cuando según este
partido, el senador firmó un pacto con la alianza para
rechazar los recursos de inyección al sistema de transportes
de la capital, el Transantiago, que ha sido el talón
de Aquiles de la presidenta durante toda su legislatura.
Pero Zaldívar ha insistido
siempre en que en ningún caso firmó un acuerdo
con la derecha para negar los votos al Transantiago, aunque
aseguró que cuatro meses antes había advertido
que no le iba a dar más apoyo a los recursos de ese transporte
público.
Esa expulsión de Zaldívar,
propició la renuncia de otros cuatro miembros del partido,
que junto con él formaron un grupo mixto (Colorines),
y cuyos votos, junto a los de la Alianza han permitido al ex
demócrata-cristiano hacerse con la presidencia del Senado
de Chile.
Un día después
de que el ex DC se hiciera con la presidencia del Senado, otro
organismo chileno cambió de presidente. Se trata de la
Cámara de Diputados, que eligió en ese cargo al
socialista Juan Bustos en sustitución del DC Patricio
Walker, con lo que ese puesto parlamentario se queda en manos
de la Concertación.
Pero, sin embargo, la Alianza
ha conseguido colocar a uno de sus miembros en la segunda vicepresidencia.
Jorge Ulloa, de la Unión Demócrata Independiente
(UDI), con 85 votos a favor, en contraste con los 100 que obtuvo
el nuevo presidente.
Pero, de cualquier manera, la
derecha ha conseguido colocar a alguno de sus miembros en la
dirección de ambas cámaras, con lo que le otorga
un poder que ya iba en aumento en los últimos meses.
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