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El culpable de todos los males que acechan a gran parte de los países latinoamericanos parece ser el gas. La población teme los apagones y las subidas de las tarifas de la energía. Bolivia, Brasil y Argentina son los principales actores de un conflicto gasista que podría terminar en una guerra sucia entre los tres países y que también puede afectar a Chile.
Parece que Brasil y Argentina están intentando buscar soluciones y Cristina Fernández y Luiz Inácio Lula da Silva han acordado llevar un seguimiento permanente del flujo y el intercambio de recursos energéticos comprometidos en la región, para buscar una solución a las dificultades en el abastecimiento.
Pero ni siquiera estas buenas intenciones parecen acabar con este conflicto, y un ejemplo de ellon se encuentra en los confidenciales argentinos, que aseguraban que el presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, cree que las declaraciones que realizó ante Cristina Fernández, Evo Morales y Luiz Inácio Lula da Silva, donde afirmó que Brasil no podría ceder ni una molécula de gas a Argentina, le han traído como consecuencia una serie de multas a las estaciones que poseen en Buenos Aires.
El empresario argentino Octavio D'Ascanio, operador de la estatal brasileña D'Ascanio, ha asegurado en uno de estos portales, el MDZ, que lo que más ha molestado es que las declaraciones de Gabrielli están basadas en que Brasil no va a sacrificar a su industria porque Argentina no haya realizado las obras de infraestructura correspondientes que le permitan no depender del gas brasileño, que suministra Bolivia.
D'Ascanio ha asegurado que el interés del secretario de Comercio Interior argentino, Guillermo Moreno, de actuar en contra de Petrobras es ‘tendencioso' y es consecuencia de las declaraciones de Sergio Gabrielli.
Estas multas que ha aplicado Argentina a Petrobras en sus instalaciones de Buenos Aires podrían extenderse a todas las estaciones que operan en Argentina sean de la estatal brasileña o no.
Bolivia, principal abastecedor de gas de Brasil y Argentina, anunció la pasada semana que han fracasado en su búsqueda de una solución a la situación energética que atraviesan y decidieran formar una comisión de trabajo para buscar entendimientos.
Ante este conflicto el ministro de Planificación argentino, Julio de Vido, ha advertido a las petroleras de que deben abastecer debidamente al mercado doméstico de combustibles bajo pena de multas y que tienen que tener muy claro que tienen que extraer petróleo para darle bienestar a los argentinos y mantener el abastecimiento del mercado de combustibles.
El ministro de Planificación de Argentina, Julio De Vido, ha anunciado que incrementará el impuesto de la exportación de gas, con lo que Chile tendrá que pagarlo más caro. Esto se debe a que Bolivia anunció que la producción de gas para el 2008 será insuficiente para cubrir la demanda interna y los envíos a Brasil y Argentina.
Julio De Vido ha asegurado que el Gobierno de Argentina tendrá como prioridad el mercado interno y que ofrecerán el total de la energía que la industria argentina demande.
Más perjudicados. Pero estos tres países no son los únicos afectados por el problema del gas, ya que Chile tendrá que pagarlo más caro. Cristina Fernández aseguró la semana pasada que Argentina vendía gas a Chile, que es su principal cliente de gas natural, a un precio inferior al que correspondía, mediante una transferencia de recursos energéticos.
Hasta el pasado año 2004, Argentina exportaba a Chile unos 22 millones de metros cúbicos de gas por día, con los que se generaba el 47% de la energía eléctrica que consumía el país. |