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A pesar de que la economía mexicana sigue
creciendo a ritmos superiores al 2,5%, el país azteca
mira con incertidumbre las consecuencias de la desaceleración
en EEUU, con el descenso en el envío de remesas y en
la inversión extranjera como telón de fondo. La
huída del 'capital golondrina' podría convertirse
en otro serio problema para la economía del país.
Los expertos han comenzado a
lanzar advertencias sobre los problemas que podría tener
México si se produjera una avalancha de la inversión
extranjera en la Bolsa del país, ante las mejores condiciones
que presentan sus tipos de interés, un dinero que más
adelante podría salir de forma masiva.
Cetes. Para
muchos inversores extranjeros, México es un país
atractivo porque los tipos de interés se sitúan
en el 7% en el caso de los Cetes, frente a la tasa de la Reserva
Federal del 3%, y eso provoca que llegue mucha inversión
de especulativa. Sin embargo, todo ese dinero es el llamado
'capital golondrina', que busca altos rendimientos para alejarse
cuando estos desaparecen. En la segunda mitad de 2007 llegaron
9.000 millones de dólares a la Bolsa Mexicana de Valores.
La economista en jefe de American
Chamber México (AmCham), Deborah Riner, asegura además
que la inversión extranjera podría pasar de los
23.230 millones de dólares que se registraron en 2007
a tan sólo 20.000 millones de dólares, como consecuencia
de la crisis económica.
Remesas. Del
mismo modo, esta analista estima que la desaceleración
del consumo y la incertidumbre de los mercados financieros podrían
hacer decrecer el envío de remesas hasta un 10% este
año, cantidad que implicaría alrededor de 2.390
millones de dólares, considerando que en 2007 por ese
concepto se recibieron 23.979 millones de dólares.
Sin embargo, las autoridades
mexicanas han querido lanzar un mensaje tranquilizador al país
en las últimas semanas. El gobernador del banco central,
Guillermo Ortiz, ha repetido en diversas ocasiones que la desaceleración
en EEUU ha tenido un impacto modesto en la economía local,
a pesar de que las remesas de los inmigrantes mexicanos sufrieron
en enero su mayor desplome en más de una década,
al caer un 6%.
Además, Ortiz recordó
que México es muy vulnerable a las turbulencias económicas
en EEUU, a donde envía más del 80% de sus exportaciones.
De ahí que la entidad reduje su pronóstico de
expansión de la economía para el 2008 a un 2,8%,
por debajo del 3,3% de crecimiento del PIB del año pasado
Cauto optimismo. La
firma española Solchaga, Recio & Asociados en su
informe Perspectivas América Latina 2008 considera
que México y Centroamérica se situarán
entre las regiones más afectadas. Sin embargo, la firma
coincide con la Cepal en que Latinoamérica podrá
asumir el impacto, gracias al 'colchón' creado por el
crecimiento sostenido de los últimos cinco años.
La solidez de su actividad económica permitió,
entre otras cosas, que en 2007 la tasa de ocupación subiera
de un 54,1% a un 54,6% de la población activa.
Otro de los problemas a los que
se enfrenta México, al igual que otros países
latinoamericanos, es que parte de la economía de Latinoamérica
se sostiene en China y otros países emergentes.
Esto no sería problema,
de no ser porque China depende cada vez más de EEUU,
lo que podría causar un efecto dominó. Con este
contexto, la Cepal considera que esta región tiene un
2008 de 'cauto optimismo', aunque advierte de riesgos, como
el repunte de la inflación o del gasto público,
sumados a su baja competitividad.
Por este
motivo, los expertos consideran indispensable que, para solventar
los problemas derivados de la desaceleración estadounidense,
México tendrá que incrementar el peso de los ingresos
tributarios, así como la explotación y exportación
de petróleo.
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