JP Morgan anunció el pasado lunes que ha mejorado su
oferta por Bear Stearns hasta 10 dólares por acción,
en un esfuerzo por intentar calmar a los accionistas de Bear,
que se habían mostrado en desacuerdo con el anterior
acuerdo, al que consideraban el precio del mismo irrisorio.
Mediante el acuerdo actual, cada accionista de Bear Stearns
recibirá 0,21753 acciones de JP Morgan por cada título
que posean de Bear, lo que valora la entidad en diez dólares
por acción, o unos 2.000 millones de dólares.
Esta oferta es por tanto cuatro veces mayor que la anterior,
ya que bajo el acuerdo alcanzado el pasado día 16 de
marzo, el precio de la adquisición habría sido
de 2,52 dólares por acción, basados en los últimos
precios de cierre de las títulos de ambas entidades.
Transacción. JP Morgan también
ha anunciado que ha llegado a un acuerdo con el consejo de administración
de Bear Stearns para comprar el 39,5% de la entidad, en una
transacción que no necesita de la aprobación de
la junta de accionistas. El consejo de Bear votará a
favor de esta transacción, según un comunicado
de ambas entidades.
Tras esta compra de un 39,5% de Bear, JP Morgan necesita ahora
un 10% adicional de los accionistas para completar la adquisición.
Al menos una tercera parte de los títulos de Bear Stearns
pertenecen a empleados de la firma, que se habían mostrado
contrarios al anterior acuerdo. Bear Stearns sube un 109,39%
tras anunciarse el acuerdo. El pasado 14 de marzo, JP Morgan
y la Fed anunciaron que ayudarían al banco de inversión
aportando financiación.
James Cayne. El presidente del consejo de administración
de Bear Stearns, James Cayne, vendió acciones del banco
de inversión por valor de 61,3 millones de dólares,
tan sólo un día después de que JP Morgan
Chase mejorara su oferta de compra sobre el banco. Según
un documento remitido ayer por el directivo a la SEC, Cayne
vendió el pasado martes 5.612.922 acciones que tenía
del quinto mayor banco de inversión de EEUU. También
su mujer se desprendió de otros 45.669 títulos,
todas a un precio de 10,84 dólares.
Cayne abandonó el pasado mes de enero el puesto de consejero
delegado que ocupaba desde 1993, pero se mantiene como presidente
de consejo de administración. El directivo ha sido criticado
con fiereza por los medios, y se le acusa, por ejemplo, de haber
estado jugando al bridge la semana que desembocó en la
venta de JP Morgan. También es famoso por su afición
a la marihuana.